El C.B. Sarria pagó su carencia de recursos ante el Vetusta de Oviedo

La Voz LA VOZ | SARRIA

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

17 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Una confrontación con tanta transcendencia como la que afrontó el C.B. Sarria ante el Vetusta deja secuelas en la parte anímica por la forma en que se produjo la derrota. No se puede esgrimir que buena parte de los jugadores no se dejaron la piel y el alma en el envite por saldarlo de forma positiva. Se vaciaron capitaneados por Pepe y Jorge, que estuvieron impecables, César que lo dio todo, Iago Clan que a pesar de sufrir una fiebre alta salió a morir, Fondevila que tras una semana agotadora con jornadas de doce horas de trabajo dio la cara, un Sebas que llegado allende del mar parece nacido en A Ciguñeira y un Juan Somoza que cumplió a las mil maravillas. No estuvo tan afortunado Alberto Galarreta, del que se esperaba todo y prácticamente no participó y Luis César Garrido, que no acaba de encontrar la forma. Tras una prórroga llegó la peor forma de morir sobre una cancha, a falta de tres segundos y con balón en posesión. Mala suerte y la factura de la inexperiencia. Un desangelado técnico del Cosmos, Marcos López, a duras penas dijo que «estoy orgulloso de entrenar a este equipo. Los de casa, con Sebas a la cabeza, son dignos de elogio y si no fuera porque no cobran diría que son auténticos profesionales. Me duele mucho perder de la forma que lo hicimos por ellos». El preparador cree que «fue mala suerte. Lo intentamos y a pesar de nuestras carencias, pues somos el equipo más bajo de la categoría, tenemos la plantilla más corta y, además, tenemos que superar un montón de problemas a la hora de entrenar y sin embargo estamos ahí. Repito que me siento orgulloso de estos jugadores y moriré con ellos».