?rabajadores del departamento de suministros del Xeral se quejaron a los sindicatos CIG-Saúde y FSP-UGT de los problemas que sufren como consecuencia de las emanaciones del laboratorio del servicio de anatomía patológica, que está situado en la planta superior. Según la CIG, «o problema consiste en que, dende fai xa uns dous anos, en determinados día véñense producindo unhas emanacións que se achacan a dilucións de productos que se utilizan no laboratorio de anatomía». Según esta organización, un informe del servicio de medicina preventiva del complejo reconoce la existencia de irritación de mucosas, tanto en ojos como en vías respiratorias altas, dolor de cabeza, malestar general e irritabilidad. Dicha organización asegura que el problema fue comunicado reiteradamente tanto a la dirección como al comité de seguridad y salud. También apunta que hace un año que no se convoca una reunión de este órgano. «Non sabemos -apunta CIG-Saúde- se é por pura incapacidade das persoas designadas pola Administración ou porque non hai interés en que funcione un órgano que pode poñer en cuestión determinadas decisións, de maneira que prefiren non verse sometidos a ningún control».El citado sindicato insiste en que resulta paradójico «que unha institución como é o Sergas, que ten como finalidade a curación e a prevención da enfermidade, descuide ata extremos tan alarmantes a saúde e a seguridade do propio persoal». Mediciones La Federación de Servicios Públicos de UGT, según apuntó su secretario Eliseo Rivas, trasladó a la gerencia del Xeral las quejas del personal afectado del departamento de suministros. Explicó que la respuesta recibida fue la de que ya se habían hecho comprobaciones, ante denuncias anteriores, pero no detectaron ninguna anomalía. Apuntó que existe el compromiso de efectuar nuevas mediciones. «Nos dijeron -indicó Rivas- que mientras tanto, que abrieran las puertas y las ventanas y ventilaran».El departamento de suministros del complejo Xeral-Calde, está situado en la segunda planta del edificio administrativo del complejo, en la antigua sede de la Escuela de Enfermería. En este departamento trabajan seis personas, todas ellas administrativas. En varias ocasiones comunicaron la situación a los responsables del complejo. Los síntomas que presentan los trabajadores son siempre los mismos, desde hace dos años.