El Xoves de Comadres fue el aperitivo de un fin de semana repleto de concursos de disfraces, bailes y cenas Anllo, Arxemily Matamá destacaron de nuevo por sus representaciones
27 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La celebración del Xoves de Comadres, que al igual que el de Compadres tiene especial arraigo en la Terra de Lemos, fue el preámbulo de un fin de semana plagado de citas festivas. La mayoría de los concellos se adelantan al martes, jornada en la que el protagonismo corresponde a Monforte, para celebrar sus desfiles de disfraces. Entretanto, las comadres alegraron ayer la jornada en varios puntos de la comarca, particularmente en Sober y Pobra do Brollón. En ambas capitalidades las víctimas de la entroidada fueron el personal femenino de los respectivos concellos y escuelas taller, que vieron sus réplicas colocadas en las calles principales. En Sober la plantilla estaba presidida por la propia alcaldesa.Sin salir de este Concello, la parroquia de Anllo recreó los encantos del turismo rural, con un cuidado mobiliario rústico, mientras que sus eternos rivales de Arxemil reprodujeron el embarcadero de Chancís con embalse y catamarán incluidos. Por lo que respecta a Matamá, las comadres optaron por llenar la despensa de productos caseros, lo que permitió a los vecinos degustar unos chicharrones recién preparados.No hubo quejas de las mujeres por la anunciada venganza del Xoves de Comadres. Sólo se oyó una objeción, cargada de humor, en Matamá: «están ben feitas, pero algo escasas de peito». Que tomen nota para el año que viene.