La toma de posesión de Ramón Ares Rico estuvo marcada por una protesta silenciosa protagonizada por la junta de personal, que desplegó una pancarta en el propio salón de actos, reclamando incremento de plantilla. Un representante le hizo llegar al conselleiro un escrito con las reivindicaciones, que incluyen la agilización de las obras del nuevo hospital; aumento de personal y mejora de la asistencia sanitaria y de la calidad laboral, que según el escrito «está bastante deteriorada». El conselleiro respecto de la reclamación de más personal volvió a repetir lo que ya dijo en otras ocasiones: «la falta de personal se ha convertido en un lugar común». «Tenemos los mejores ratios de Europa, que son los mejores del mundo». A la salida Hernández Cochón se encontró con representantes de la Plataforma pola Defensa da Sanidade Pública, que portaban otra pancarta. Protestaban por las listas de espera, por el cierre de plantas, por la privatización del Banco de Sangre y por la falta de recursos.