La séptima Enxurrada recorrerá esta tarde el río Sarria desde la Ribela hasta el Malecón Este año los temas de las embarcaciones se centran en el conflicto de Perejil y en Bin Laden
17 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La séptima edición de la Enxurrada dará comienzo a las seis de esta tarde. A esa hora el río Sarria será el escenario del descenso folclórico de casi una veintena de objetos flotantes no convencionales. La originalidad y el mantenerse a flote son ingredientes fundamentales para alcanzar los primeros puestos de la clasificación y ganar así uno de los tres premios en metálico. Pero para pasarlo bien no hace falta tanto. Darse un buen chapuzón no será demasiado difícil en esa situación, y teniendo en cuenta la agradable temperatura del agua, puede ser incluso reconfortante. La organización de esta fiesta corre a cargo de la asociación Donicela en colaboración con el Concello de Sarria, la Diputación de Lugo y los hosteleros del Malecón. Cada participante recibirá 24 euros por parte de la asociación para la fabricación de las embarcaciones, además de cualquier material que necesiten. Este año, los ingeniosos aparatos reflejarán temas de actualidad como el contencioso por la isla de Perejil o la huida de Bin Laden. Donicela participará en esta ocasión con un artilugio «muy modesto», según declaró Suso Valcárcel, presidente de la asociación, ya que «nuestra intención no es competir». Desde que hace siete años se celebró la primera Enxurrada, esta fiesta se ha convertido en una cita obligada todos los veranos. Valcárcel explicó que «el objetivo de este evento es rendirle un homenaje al río Sarria, fuente principal de vida de nuestro pueblo». Además de esto, la celebración costituye un atractivo más para los turistas que visitan la villa. El presidente de Donicela comentó que «la espectación que produce la propia bajada por el río es mayor por llevarse a cabo en el marco incomparable de la villa y sobre todo del Paseo del Malecón». Esta combinación de ingredientes incita a la gente a deleitarse en las noches de verano, mucho más cuando el tiempo acompaña.