Belén Díaz Pérez expone parte de su obra en el restaurante El Grelo. Según sus propias palabras, se trata de una pintura muy lírica.
10 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Belén Díaz Pérez nación en Monforte, pero a los 17 años se marchó a Salamanca. Allí se licenció en Bellas Artes y Ciencias Económicas . Ahora compagina sus estudios de arquitectura, su trabajo como profesora y su pintura, a la que, cuenta, cada vez se dedica de un modo más profesional. - ¿Qué podemos ver en su exposición? -Es una muestra muy colorista. Los cuadros tienen una tendencia a la abstracción, pero sin perder la referencia. - ¿Cómo definiría su pintura? - Es muy lírica, muy poética. Busco la naturalidad, la esponteneidad, la primera impresión. Es muy difícil conservar la frescura. - ¿El arte actual goza de buena salud? -Creo que está viviendo una crisis, igual que la está viviendo la sociedad. El arte se ha acomodado y está cada vez más al servicio del mercado. Ha perdido sinceridad. Pero se están buscando nuevos caminos. - ¿Y los hay? -La experimentación es muy importante. Cada se hacen más exposiciones de este tipo, en lugares que no son museos ni galerías. Creo que es muy bueno, porque ayuda a desacralizar la pintura. También hay una tendencia a la integración de las artes. - Por ejemplo... -Me refiero a la complementación de diferentes manifestaciones, pintura, arquitectura, música. Unas se alimentan de otras. - ¿Qué papel juega la pintura en su vida? Es fundamental. Es mi forma de expresión. Cada vez me apetece más dedicarme a esto de una manera más profesional. - ¿Y Monforte? -Me encanta viajar. Pero mi pueblo es mi pueblo. Quiero salir y conocer cosas nuevas, recoger todas las experiencias para invertirlas después en mi tierra.