La instalación de Shell divide a los vecinos de Neiras

La Voz L. D. | MONFORTE

LEMOS

Propietarios de terrenos critican el peligro de los depósitos de gas Afirman que la licencia solicitada por la multinacional ahuyentó a otra empresa

01 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

A Los propietarios de terrenos de Neiras que se oponen a la instalación de un almacén de gas licuado denunciaron que la tramitación de la licencia para esta actividad ha movido a otra empresa a renunciar a instalarse en esa zona. Según su versión, el posible emplazamiento de depósitos de Shell Gas España frustró la apertura de «una industria de transformación de botellería de plástico». «Nosotros no estaríamos a favor de la planta de gas aún no teniendo propiedades cercanas, por considerar que en nada iba a beneficiar a la zona», responden a los vecinos de Neiras que sí apoyan el proyecto presentado por Shell. El grupo de propietarios que se opone a la instalación de depósitos de gas licuado aclara que han protestado ante el Concello de Sober «con nombres y apellidos», y que les gustaría que quienes la respaldan hiciesen lo mismo «para felicitarlos en su día al demostrarnos las bondades de dicha planta». Sobre la persona encargada de conseguir los terrenos para Shell, le agradecerían «que diga siempre la verdad, como que nunca informó para qué serían dedicados». También les gustaría «que aclare dónde tenían comprometidos los terrenos (detrás de la estación de servicio del polígono de Monforte) y por qué tuvieron que renunciar a dicho emplazamiento». Medios de seguridad A los propietarios disconformes les parece bien que el Concello de Sober piense en catalogar terreno industrial en la parroquia de Neiras, pero advierten que debería hacerlo antes de permitir el almacenamiento de productos peligrosos . «Lo primero sería disponer de una completa dotación de servicios y medios de seguridad, y otra cosa muy diferente es autorizar la instalación de dicha planta en una zona rural». En este sentido, aluden al accidente que se produjo esta semana en Cataluña al volcar un camión cisterna que transportaba gas licuado. «Pudo tener consecuencias graves y por desgracia no es el primero y no será el último», subrayan. «Teniendo terreno común y una llanura considerable próxima a los terrenos que eligieron y con servicios cercanos, no se comprende la autorización de las instalaciones en la parte alta, que podría ser dedicada a otros fines», prosigue el comunicado de los disconformes. Según su criterio, autorizar la planta de gas sería sentenciar el desarrollo de la zona donde Shell ha adquirido los terrenos, como demuestra el precedente de la antigua factoría de Repsol-Butano en Monforte. Sobre la posible creación de puestos de trabajo y la puesta en marcha de otras empresas, argumentos a los que se recurre para justificar la instalación de los depósitos de gas licuado, los propuietarios discrepantes piden al vecindario que «no crean en mandatarios que ofrecen fantasías».