XOSÉ RAMÓN PENOUCOS DESDE LA GRADA
09 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Debutar en una categoría obliga a todos los equipos a pagar lo que se puede denominar novatada. Los árbitros no son todo lo ecuánimes que debieran, en la federación no se les tiene mucho en cuenta y los rivales no son muy respetuosos. Para quitarse esa etiqueta hay que frotar mucho y en el caso del baloncesto ganar varios partidos a rivales de los considerados asequibles y sumarle alguna victoria de prestigio. El CB Chantada estaba realizando una temporada más que digna, pero le faltaba un triunfo de prestigio que sirviera como guinda a una tarta que ya era sabrosa, pero a la que le faltaba un poquito de azúcar para resultar perfecta. El triunfo ante el Inelga va a suponer un antes y un después para este joven, pero desbordante de ilusión y ganas, equipo que se puede decir que ya ha perdido la inocencia delante del resto de conjuntos de la complicada Liga EBA. A partir del pasado sábado el niño ya es un varón con toda la barba y que pisa fuerte allá por donde va. El Chantada es ya uno más en la competición y ha dejado muy atrás primero el papel de debutante inexperto y a continuación el de equipo revelación y sorpresa de la temporada.