Una ruta de gran interés paisajístico une los pueblos de Trascastro y Santa Mariña, en el municipio de O Incio Los parajes que rodean el curso superior del río Cabe, entre las localidades de Trascastro y Santa Mariña, conforman una de las zonas de mayor interés paisajístico y etnográfico del municipio de O Incio. Los bosques fluviales y los soutos de castaños que bordea el cauce del principal río de la comarca de Lemos se alternan con llamativos molinos, sequeiros y otras construcciones tradicionales. A pesar de su gran interés, la zona se ve seriamente afectada por el retroceso demográfico. La población de los dos barrios de Trascastro se reduce hoy a una quincena de vecinos, mientras que en Santa Mariña sólo queda una familia.
01 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La ruta comienza en Moura, uno de los dos barrios que conforman Trascastro. La localidad, como su nombre sugiere, se levantó en el emplazamiento de un antiguo castro del que actualmente apenas quedan restos. Tan sólo cabe mencionar los vestigios de sus muros defensivos, que no pueden verse por estar totalmente cubiertos por la maleza. Las piedras procedentes del asentamiento castreño fueron utilizadas hace ya siglos para construir viviendas y muros. En primer lugar hay que atravesar el barrio de Moura hasta llegar a su parte baja y una vez allí, es preciso girar a la izquierda para tomar un camino que era la tradicional vía de comunicación con A Aldea, el otro núcleo de Trascastro. El sendero discurre a través de un impresionante y bien cuidado souto de castaños, que en su mayoría tienen un considerable porte. En este bosque pueden verse varias construcciones tradicionales que hacen la función de sequeiros y que se encuentran en un estado de conservación aceptable. Después de recorrer unos 300 metros, el viejo camino llega al barrio de A Aldea, el cual tiene un mayor número de viviendas que Moura. Muchas de estas construcciones conservan el tipismo propio de esta zona montañosa de O Incio -corredores y balcones de madera, pasadizos aéreos-, pero otras presentan un aspecto ruinoso debido al estado de abandono en que se hallan. Hasta la orilla Partiendo del camino que llega a A Aldea se puede acceder al cauce del Cabe por un sendero empedrado que desciende hasta la misma orilla. En este paraje, donde confluyen los ríos Cabe y Antigua, hay dos molinos harineros separados por unos pocos metros. Uno de ellos -muíño de Sancho- se alimenta del caudal del Cabe y el otro -muíño de Vila- funciona con las aguas del Antigua. A unos 250 de metros de este último molino, remontando el curso del Antigua, se halla la Fonte do Arnado, que alimenta el actual cauce de este río. Por encima de la fuente, el viejo lecho del río Antigua permanece seco casi todo el año.