El equipo de rugby de Sarria empató ante el Zalaeta B en un partido en el que perdía por doce a cero y que le dio el ascenso Poco antes del verano el Landrús Sarria había perdido la categoría en los despachos y se debatía entre la desaparición o convertirse en filial del Xabarín. Al final un grupo de entusiastas se armó de valor y decidió tirar del carro. El cuadro de la capital fue finalmente el que abandonó, circunstancia que aprovecharon los de O Chanto para reforzarse con alguno de sus jugadores. Un año después el rugby sarriano recupera la categoría perdida y regresa a la Primera Gallega por la puerta grande. Para conseguirlo tuvo que remontar en As Pontes un partido en el que perdía por doce a cero ante el Zalaeta B.
12 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.La alineación del Landrús que pasará a la historia tras lograr el ascenso y el título en un épico partido ante el Zalaeta B fue la formada por: Julio y Quique (pilieres), Bruña (talonador), Tino y Roi (segundas), Méndez y Juan Marí (flankers), Pedro (ocho), Suazo (medio melé), Jarrai (medio apertura), Boca y Efrén (centros), Goyanes y Juan Caloto (alas) y Abraham (zaguero). También jugaron Fernan, Coronel, Forni, Simón, Lois y Carliños. Juan Marí, Boca y Suazo fueron los encargados de marcar los doce puntos que le dieron al cuadro de Sarria el empate final a doce puntos ante el Zalaeta B. El Landrús consiguió una igualada épica en As Pontes, campo en el que nunca había puntuado, en un partido en el que ambos equipos se jugaban el ascenso. Los visitantes contaron con las bajas de Patrick, Tazas, Boal, Iago y Vila, que sus compañeros se encargaron de hacer olvidar completando un partido pletórico. Las cosas comenzaban muy mal para los sarrianos, que a los diez minutos del encuentro perdían por un claro 12-0. La acción clave llegó a falta de diez minutos para el descanso, cuando una gran jugada individual de Pedro fue culminada con una no menos brillante carrera de Juan Marí. Suazo transformó la patada y dejó el tanteador en 12-7. Los visitantes siguieron atacando con mucha fe y Boca, en una acción plena de picardía y calidad, logró el ensayo que al fin y a la postre supondría el título y el ascenso. El partido fue seguido por un numeroso público, que reconoció el trabajo de ambos conjuntos con una gran ovación. La celebración fue conjunta, ya que el Zalaeta B también consiguió el ascenso y los jugadores locales mostraron su caballerosidad cambiando la habitual cerveza del tercer tiempo por champán. Con este partido el Landrús pone el punto y final a una temporada que nació llena de dudas y que finalizó consiguiendo el título de la categoría. Esta campaña sirvió para recuperar el interés por el rugby en Sarria y a su vez para consolidar al equipo de manera definitiva.