31 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.
Prácticamente ningún sector profesional se libra de la parodia carnavalesca. Los compadres desempeñaron una vez más las más variadas ocupaciones: agricultores, comerciantes, médicos, cocineros, empleados de banca, políticos, trabajadores de la limpieza, informáticos, funcionarios.... En la calle monfortina del Comercio se registró un caso singular de cooperación profesional entre fotógrafos y toreros.