NUESTROS ARTESANOS Severo Souto, forjador de hierro de Chavaga Severo Souto Rodríguez es la única persona especializada en la forja del hierro que forma parte de la Asociación de Artesáns da Terra de Lemos. En su taller, ubicado en la parroquia de Chavaga, fabrica toda clase de objetos de hierro forjado que son adquiridos en su mayor parte por clientes foráneos. La pretensión de Severino Soto, que ha trabajado durante mucho tiempo en la carpintería metálica, es mantenerse exclusivamente de su labor artesanal, pero reconoce que en Monforte no resulta muy fácil.
15 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Mientras fuerza su imaginación para elaborar en su yunque toda clase de objetos con sello propio, Severo Souto planea constuirse una nueva fragua de estilo totalmente tradicional. Entretanto, ya tiene vendidas prácticamente todas las piezas que están almacenadas en su taller. -¿Cómo se formó en esta técnica? -Esto es algo que fui aprendiendo yo solo, porque he trabajado con el hierro toda la vida, desde que tenía unos 14 años de edad. Me dedico plenamente a la forja artesanal desde hace alrededor de cinco años. Fabrico toda clase de piezas: sillas, mesas, lámparas, farolas, botelleros, navajas y cuchillos, arados tradicionales en miniatura, apliques de paredes... Anteriormente trabajaba más en la carpintería metálica. -¿Es posible vivir de esta especialidad artesanal? -Yo pretendo vivir exclusivamente de esto, pero vivir de la artesanía en un lugar como Monforte no resulta fácil. Aunque aquí también hay quien compra estas piezas, la mayoría de los clientes son gente de fuera. La mayor parte de las ventas las hago en verano con los visitantes y turistas. Hace poco vendí bastantes piezas a clientes llegados de Asturias y las Islas Canarias. Para vivir bien de la artesanía hay que moverse mucho por las ferias y eso es lo que pienso hacer a partir de ahora, pero sólo acudiré a las que son más importantes. -¿Cómo hace para distribuir sus piezas? -Para vivir bien de la artesanía hay que moverse mucho por las ferias y eso es lo que pienso hacer a partir de ahora, pero sólo acudiré a las más importantes. El problema de los productos artesanales es el precio y lo que se paga es sobre todo la mano de obra, que para algo es un trabajo totalmente hecho a mano. El material con que se fabrica una lámpara de forja puede costar alrededor de cinco mil pesetas (30,05 euros), mientras que la lámpara costará unas cinco veces más. Las piezas de forja artesanal salen un poco caras y no suelen comprarse para casas particulares, sino para adornar restaurantes, hoteles y otros establecimientos comerciales. Últimamente, stoy notando que solicitan mucho estas piezas los propietarios de las casas de turismo rural.