Los tradicionales problemas de tráfico de Monforte son más que nada un problema cultural. Así lo entiende el alcalde, que dice que no se puede entender de otra manera el interés de los vecinos por echar mano del coche para recorrer distancias que en las grandes ciudades cualquiera hace a pie. En cualquier caso, mientras llega el «cambio cultural» el Ayuntamiento intenta paliar las dificultades para circular y aparcar en el centro con cambios en la regulación del tráfico y con la habilitación de espacios alternativos para aparcar en solares particulares. Uno de estos solares, el que se encuentra en el tramo de la calle Huertas más próximo a la Avenida de Galicia, podría tener los días contados. Sus propietarios han decidido ponerlo en venta para construir un edificio de viviendas. Su desaparición supondrá la pérdida de una quincena de plazas de aparcamiento, que no son pocas para una calle en la que resulta prácticamente imposible encontrar un sólo sitio libre a partir de las diez de la mañana. Igual suerte corrió la parcela de la calle Dalmiro de la Válgoma utilizada durante años como aparcamiento con capacidad para más de trescientos turismos durante las fiestas de agosto, y en la que ahora se levanta un edificio de viviendas.