La riqueza botánica de O Courel y el antiguo asentamiento del Castro de Torre son las notas más destacadas de esta ruta. Vegetación. En el primer tramo del camino predominan las encinas, el espino albar, el endrino -con el que se fabrica el pacharán- y una rara planta llamada cereixeira de curriola, con racimos de frutos verdes y tóxicos. El souto de Mercurín es uno de los mayores y más impresionantes bosques de castaños de O Courel. El entorno sombrío creado por las enormes copas de sus árboles, el musgo que crece en los gruesos troncos centenarios y la roca caliza y la abundancia de helechos crean un paraje sumamente peculiar. Prehistoria restaurada. El castro de Torre es uno de los más espectaculares de la zona por su posición estratégica y su buen estado de conservación. En 1993 fue sometido a una restauración que, sin embargo, sólo puso al descubierto una parte de las antiguas construcciones.