La empresa sale así al paso de las acusaciones que le lanzó el propietario de la firma sarriana Autos Alpelo La empresa Supervisión y Control, que tiene la concesión en Galicia de la inspección técnica de vehículos (ITV), emitió ayer un comunicado en el que recuerda que no tiene competencia alguna sobre la legalidad de los contratos de compraventa de vehículos, tanto nacionales como de importación. Con ello sale al paso de las acusaciones que le dirigió el empresario sarriano de Autos Alpelo.
13 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Según la empresa Supervisión y Control, en la inspección técnica de vehículos no se certifica ni se puede certificar la legalidad de la trasacción o compra-venta del vehículo. «En la inspección se trata de comprobar que el vehículo se ajusta a la legislación vigente en nuestro país en materia de seguridad y en lo referente a la emisión de contaminantes. El expediente se resuelve si la inspección es favorable y la documentación presentada está completa. En caso contrario, se solicita al usuario la subsanación de las anomalías», aseguró la empresa. La firma Supervisión y Control también precisa cuales son los trámites legales para matricular en España vehículos importados. Primeramente, el propietario debe presentar la ficha técnica del vehículo firmada por organismo o técnico competente en el país de origen. También debe presentar el permiso de circulación de la nación de origen y el equivalente a la tarjeta de la ITV. Posteriormente, el vehículo es revisado técnicamente en la nave y se comprueba que los datos de la documentación corresponden exactamente con los del coche. En definitiva, la ITV sólo controla que el coche se ajusta a la legislación vigente en nuestro país en materia de seguridad y contaminación. Por todo ello, la empresa se considera exenta de toda responsabilidad en el caso de los coches importados por Autos Alpelo, y asegura que ha cumplido con su cometido.