El Concello no autorizará más pubs en la calle Duquesa de Alba

REDACCIÓN MONFORTE

LEMOS

ALBERTO LÓPEZ

CONTRA LA CONTAMINACIÓN ACÚSTICA La ordenanza sobre locales nocturnos establece que esta zona alcanzó el nivel máximo de ruidos permitido El Concello de Monforte se ha decidido por fin a reglamentar la contaminación acústica y por vibraciones. La corporación debatirá en el próximo pleno una propuesta del gobierno local que ya está siendo revisada por los grupos de la oposición y los propios industriales. Entre sus disposiciones figura la prohibición de conceder nuevas licencias para pubs y discotecas en las zonas que se consideren «saturadas» por el nivel de ruidos existente. En esta situación se encuentra la calle Duquesa de Alba.

24 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

La ordenanza municipal considera saturadas aquellas zonas donde se alcanzaron «los máximos niveles de ruido en el exterior fijados para ellas» como consecuencia del desarrollo de actividades que motivan «la concentración de fuentes sonoras o la afluencia de público». El Concello de Monforte se reserva desde ahora la posibilidad de denegar la licencia de apertura «para aquellos locales en los que se vaya a instalar una actividad cuyo ejercicio provoque una adición de los niveles de ruido ya existentes». «Se establece como zona saturada, en la que no se concederán nuevas licencias de actividad, la calle Duquesa de Alba», dice textualmente la ordenanza en la quinta disposición adicional. En las zonas donde se ha alcanzado el nivel máximo de ruidos aconsejable -prosigue el nuevo reglamento- «no se permitirá la reclasificación o cambio de grupo que implique ampliación del horario de funcionamiento». En la calle Duquesa de Alba se concentra la práctica totalidad de los pubs y discotecas de Monforte. La deficiente insonorización de la mayor parte de los establecimientos nocturnos motivó quejas en el vecindario. La asociación de afectados entendía que la ausencia de una ordenanza municipal condicionaba la solución del problema de los ruidos. La propuesta redactada por el equipo de gobierno determina que las actividades o instalaciones con licencia que produzcan ruido o vibraciones superiores a los niveles máximos establecidos dispondrán de un plazo máximo de cuatro meses para adaptarse a la ordenanza a partir de su aprobación.