La última sesión de fuegos artificiales fue interrumpida ante el temor de que se produjese un derrumbe en el puente nuevo La tradicional sesión de fuegos artificiales en el río Cabe despidió una vez más las fiestas patronales de Monforte, pero la brillantez del espectáculo quedó empañada por una larga interrupción de veinte minutos. Los fuegos tuvieron que suspenderse ante el temor de que se produjese un serio accidente en el puente nuevo, actualmente en obras, sobre el cual se había aglomerado una gran cantidad de espectadores. Las atracciones festivas seguirán instaladas en el Parque dos Condes hasta el próximo domingo.
17 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La sesión de fuegos acuáticos en el Cabe, que cierra tradicionalmente las fiestas patronales de Monforte, quedó marcada el pasado miércoles por un incidente que nunca se había producido en los muchos años que lleva vigente esta costumbre. Poco antes de la medianoche, como cada año, centenares de personas se agolpaban en los alrededores del río para presenciar el espectáculo. La sesión de fuegos de artificio comenzó con normalidad a las doce, tras las tres salvas de rigor. Pero apenas transcurridos diez minutos, los fuegos se interrumpieron bruscamente ante el desconcierto de los numerosos espectadores. Entre la muchedumbre empezaron a oírse silbidos y abucheos y también toda clase de elucubraciones: un fallo técnico, un percance sufrido por alguno de los pirotécnicos, una medida de seguridad relacionada con el incendio que a esas horas se registraba cerca de la ciudad... Pero el motivo no era otro que una orden directa del alcalde, quien se alarmó seriamente ante la gran aglomeración de espectadores que se había producido sobre el puente nuevo, sometido actualmente a una obra de ampliación. Temiéndose un aparatoso accidente, Nazario Pin mandó interrumpir los fuegos hasta que la multitud se retirase del puente, lo cual resultó bastante difícil ante la reticencia de algunos espectadores. Finalmente, la sesión pudo reanudarse unos veinte minutos después, cuando ya muchas personas abandonaban las riberas del Cabe, y se cerró con la quema de una representación del escudo de Monforte en el puente viejo. Una vez concluidos los fuegos, el concierto nostálgico de Los Sirex y Los Mustang congregó a numerosas personas en la plaza de la Compañía. La animación festiva se prolongó hasta el amanecer en la calle Duquesa de Alba y en otros puntos de la ciudad. Aunque las fiestas se han cerrado ya oficialmente, algunos de los propietarios de las atracciones instaladas en el Parque dos Condes han obtenido permiso para mantenerlas en el lugar hasta el domingo. Por tanto, el aparcamiento del parque no quedará libre hasta la semana próxima.