Escorbuto, el enemigo invisible del navegante

El 28 de noviembre de 1520 es un día grande para Fernando de Magallanes y su expedición. Después de quince meses de ruta, acaban de cruzar con éxito el paso del suroeste hacia las Indias.

El médico James Lindt
El médico James Lindt

1. DOS BARCOS MENOS

De los cinco barcos que partieron de Sevilla, el 10 de agosto de 1519 solo quedan tres. La Trinidad, la Concepción y la Victoria consiguen llegar al Mar del Sur, un océano inexplorado al que llamarán Pacífico. Magallanes y sus hombres confían en arribar en unos días a las Molucas, para llenar sus barcos con las valiosas especias. Pero el océano Pacífico es inmenso, mucho más grande de lo que habían calculado. Pronto descubrirán el enorme precio que tendrán que pagar por ser los primeros en atravesarlo.

Pero la travesía del Pacífico durará cuatro meses. Demasiado tiempo, que los obligará a enfrentarse al mayor enemigo de las tripulaciones del siglo XVI: el escorbuto. También conocida como la peste de las naos, es una enfermedad que provoca una muerte lenta y dolorosa. En noviembre de 1521, la Trinidad y la Victoria consiguen llegar a las Molucas y abastecerse de especias. Pero solo la Victoria, capitaneada por Juan Sebastián Elcano, regresará a Sevilla. La Trinidad, tras su intento frustrado de tornaviaje por el Pacífico, tendrá que volver a las Molucas. El escorbuto causará estragos en su tripulación.

La decisión de Elcano de volver a España atravesando el Índico y el Atlántico le permitirá salvar lo que queda de la expedición y dar la primera vuelta al mundo. Sin embargo, tendrá que mantener la nave lejos de la costa, ya que navega por aguas que pertenecen a Portugal y sus barcos podrían interceptarla. Sin posibilidad de abastecerse de alimentos frescos, la tripulación sufrirá hambre y un nuevo brote de escorbuto.

2. LA ENFERMEDAD

Aunque el escorbuto se conoce desde la antigüedad, su origen es un enigma y los marineros que empiezan a notar sus síntomas se avergüenzan de haberlo contraído y lo ocultan. Sienten un enorme cansancio, las encías sangran y se hinchan, la piel se agrieta y cubre de ampollas que ulceran. El cuerpo empieza a descomponerse y desprende un fuerte olor. El escorbuto ataca a los marineros cuando llevan meses sin tocar puerto. Entonces la comida en el barco escasea, los alimentos frescos se agotaron y el resto de las provisiones están en mal estado.

La relación entre la desnutrición y la enfermedad parece clara, aunque no se descartan otras explicaciones: se piensa que también puede deberse al aire enrarecido de los barcos o a no pisar tierra firme. Por eso en las bodegas de las naves se carga tierra con la que se baña a los enfermos. Entre los siglos XVI y XVIII las investigaciones demostrarán la importancia de añadir a la dieta alimentos como los cítricos para prevenir el escorbuto, pero para resolver el misterio de su origen, habrá que esperar al siglo XX, cuando se descubra la vitamina C y su papel clave en la producción de la proteína que actúa como cemento de las células de nuestros tejidos, el colágeno.

En las travesías oceánicas de la era de los descubrimientos, disponer de agua y alimentos suficientes es tan importante como difícil. Tras partir con las bodegas bien abastecidas, la expedición de Magallanes tiene que aprovechar las escalas para reponer víveres. El 13 de diciembre de 1519, después de atravesar el Atlántico, las cinco naos llegan a Río de Janeiro. Antonio Pigafetta, el principal cronista de la primera vuelta al mundo, refleja en su diario la abundancia de provisiones que pueden adquirir a cambio de objetos de escaso valor.

El 4 de agosto de 1526, cuatro años después de la gesta, el propio Juan Sebastián Elcano muere de escorbuto, durante la expedición de Loaysa a las Molucas. Pero el interés económico de las nuevas rutas marinas impulsará el estudio de la enfermedad. En 1579, el médico Agustín García Farfán publica un tratado de medicina en el que recomienda utilizar naranjas y limones para curar el escorbuto. En 1753, el médico James Lind, publica un tratado sobre el escorbuto en el que describe con detalle un experimento que realizó cuando era cirujano naval del barco Salisbury. Aplicando distintos tratamientos a doce marineros enfermos de escorbuto, comprueba que solo los que tomaron cada día dos naranjas y un limón se recuperan de la enfermedad. Será otro médico naval, Gilbert Blane, el que a finales del siglo XVIII conseguirá que la Marina británica incluya cítricos en la dieta de las tripulaciones para prevenir el escorbuto.

ACTIVIDADES

ACTIVIDAD 1. Imaginad que sois responsables de las cocinas de las naos. Con los alimentos disponibles y con los ingredientes que descubrís en la vuelta al mundo, elaborad diferentes platos para las comidas principales del día.

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  • https://n9.cl/kvlu

ACTIVIDAD 2. Utilizando la web Canva, elaborad un cartel publicitario sobre la importancia de consumir cítricos en el océano. Incluid en el anuncio la imagen y la opinión autorizada de alguno de los expertos que aparecen en el texto.

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El escorbuto no es una enfermedad del pasado. Una mala alimentación que no incluya frutas y verduras frescas crudas puede provocar un déficit de vitamina C. Elaborad un informe con imágenes de frutas y verduras frescas que consumís a lo largo de una semana. Acompañad cada imagen con información nutricional y comprobad que consumís la cantidad diaria recomendada de ácido ascórbico.

  • https://cutt.ly/eeTzMfu
  • https://cutt.ly/4eTz1em

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