La historia de la optogenética, que es una combinación de técnicas genéticas y ópticas, está llena de ingredientes interesantes. Para empezar, la idea de utilizar la luz para controlar neuronas procede del mismísimo Francis Crick, codescubridor junto con James Watson de la estructura del ADN. Crick comenzó a hablar de su idea en una serie de conferencias que impartió en 1999 en la Universidad de California. de San Diego. Otro ingrediente sabroso: uno de los pioneros de esta técnica es el científico español emigrado a EE.UU. Rafael Yuste, que demostró experimentalmente que la luz láser podía usarse para activar neuronas vivas. Yuste también fue uno de los primeros en proponer construir un mapa de la actividad cerebral. Y aún hay más. La optogenética se basa en la utilización de moléculas fotosensibles fabricadas por microorganismos como la canalrodopsina-2, una proteína que fabrican ciertas algas marinas unicelulares y que provoca que naden acercándose o alejándose de la luz solar.
La evolución de la optogenética, que en este artículo os ofrecemos muy simplificada y abreviada, comenzó en los años setenta del pasado siglo y todavía no ha terminado. En ella han participado muchos científicos de diferentes países. Es una técnica que ha permitido avanzar en el estudio del origen de enfermedades mentales como la narcolepsia, la esquizofrenia o la enfermedad de Parkinson. Ahora se espera que sirva para comprender cómo redes neuronales concretas controlan comportamientos y acciones complejas.