El ascenso de Vannacci agua la fiesta de Meloni por su récord de permanencia en el poder
INTERNACIONAL
La primera ministra organiza una celebración en Bari, con la que arranca informalmente la campaña electoral, para festejar que su Ejecutivo sea el más longevo de Italia
04 sep 2026 . Actualizado a las 21:42 h.En Italia es tan poco habitual que un Gobierno llegue al último año de la legislatura que nadie se sorprende de que se organice una fiesta para celebrarlo. Eso es lo que ha hecho este viernes la primera ministra, Giorgia Meloni, que para festejar sus 1.413 días en el poder, que convierten a su Ejecutivo en el más longevo de la historia contemporánea de Italia, con la excepción de las dos décadas del régimen fascista, montó una celebración de su partido, Hermanos de Italia (HdI), en la ciudad de Bari, al sur del país. Con este evento arranca informalmente la larga campaña de cara a las elecciones generales que tendrán lugar el año que viene en una fecha todavía por determinar. Si hay un adelanto podrían celebrarse en la primavera del 2027, mientras que si la legislatura llega hasta el final, tendrían lugar en la segunda mitad del año. Sean en una u otra fecha y aunque todavía quedan meses por delante hasta la próxima cita con las urnas, parece ya claro que Meloni lo va a tener difícil para lograr un segundo mandato. Y no será porque los italianos le hayan dado la espalda. Pese a los casi cuatro años que lleva en el poder, HdI continúa liderando las encuestas, con el 26 % en intención de voto, el mismo porcentaje que obtuvo en los comicios generales del 2022. El gran problema viene del retroceso de sus aliados en la coalición conservadora: Forza Italia, el partido fundado por el fallecido Silvio Berlusconi, y la Liga, la formación de Matteo Salvini. Estas dos fuerzas se han visto superadas en las encuestas por el ascenso de Futuro Nacional, la nueva agrupación de extrema derecha liderada por el natiguo general y europarlamentario Roberto Vannacci, que antes pertenecía a la Liga.
La irrupción de Vannacci complica el escenario para Meloni: si concurre por separado podría restar votos al bloque de Gobierno, mientras que si se integra en la coalición, obligaría a Meloni a pactar con una fuerza situada más a la derecha y con posiciones mucho más radicales. De una u otra manera, la primera ministra lo tendrá difícil para mantener una mayoría en los próximos comicios. Más aún con la alianza planteada por las fuerzas progresistas para intentar alcanzar el 42 %, el porcentaje que marca la nueva ley electoral para conseguir la prima de 70 diputados y 35 senadores que faciliten la gobernabilidad.
Postura prorrusa
«El próximo año nos presentaremos delante de los ciudadanos con lo que hemos hecho, con lo que nos queda por hacer y con nuestra idea de futuro. Y serán ellos los que decidirán si merecemos continuar el camino», afirmó la primera ministra en su mensaje con motivo del récord de longevidad. Para seguir en el Palacio Chigi, sede de la jefatura de Gobierno, a Meloni le tocará antes resolver el desafío que le plantea Vannacci, que comparte grupo en el Parlamento Europeo con el partido ultraderechista alemán AfD. Con sus posiciones radicales, como la 'remigración', el rechazo al aborto como derecho y la exaltación del «patriarcado mediterráneo», Vannacci roza ya el 8 % en las encuestas, al haber arrastrado consigo a muchos antiguos votantes de la Liga al tiempo que seducía a personas que antes optaban por la abstención. Una ayuda indirecta para frenar a Futuro Nacional le puede llegar a Meloni de parte de la Justicia. A la polémica sobre las posiciones favorables a Rusia de Vannacci se suma la investigación preliminar abierta a raíz de una denuncia en la que se plantea la hipótesis de una reconstrucción del Partido Fascista, algo prohibido por la ley. En el punto de mira están algunos militares en activo encuadrados en Futuro Nacional a quienes investiga la Fiscalía castrense de Roma.
El caso parte de la denuncia planteada por un sindicato militar que considera que las propuestas del partido resultan «incompatibles con los valores democráticos, el principio de igualdad y el juramento de fidelidad a la República» que hacen los soldados. Antonio Tajani, viceprimer ministro, titular de la cartera de Exteriores y líder de Forza Italia, también ha advertido, sin citar a Vannacci, sobre el riesgo de una posible injerencia rusa en las próximas elecciones italianas. El general retirado y líder de Futuro Nacional, que fue agregado militar en la embajada italiana en Moscú, es contrario a la ayuda militar a Ucrania y partidario de normalizar las relaciones con Rusia. También está de acuerdo en que los partidos reciban financiación extranjera, «siempre que sea legal».