Los fiscales actualizan las acusaciones contra Maduro: narcoterrorismo, una red para inundar EE.UU. de cocaína y posesión de armas
INTERNACIONAL
Presentan una acusación ampliada que implica a su hijo Nicolás, además de dos ministros de su gobiernos y el jefe del clan Tren del Aragua
05 ene 2026 . Actualizado a las 19:09 h.El sistema judicial de Estados Unidos prepara una nueva lista de cargos para Nicolás Maduro y su esposa, algo que se conoce como acusación sustitutiva y que permite a los fiscales añadir incriminados o delitos a una imputación que ya se había realizado. Consideran fue el mandatario venezolano fue algo más que un colaborador necesario para el crimen organizado, ya que puso los poderes del Estado al servicio del narcotráfico y del terrorismo. Algo que puede implicar una condena a cadena perpetua. También se implica a más personas de su entorno, como su hijo, y dos colaboradores muy cercanos. Será el juez Alvin Hellerstein, con una larga trayectoria y más que familiarizado con el expediente (puesto que ya estaba al frente del caso de Maduro desde marzo del 2020, cuando se presentó la acusación original) el que lea todas las imputaciones este lunes en la Audiencia de Manhattan y defina los primeros pasos del proceso, garantizando que la acusación sustitutiva, hecha pública el pasado sábado, se tramite bajo su supervisión. Por primera vez, la acusación incluye a su esposa Cilia Flores, a quien la Fiscalía señala por su presunta implicación en la coordinación de reuniones y la logística de la red.
La lista de acusaciones contra Nicolás Maduro puede quedar como sigue:
- Narcoterrorismo, es la acusación central y más contundente. La justicia estadounidense acusa a Maduro de liderar el Cártel de los Soles, una organización criminal compuesta por altos oficiales del Ejército venezolano y funcionarios del Gobierno. Los fiscales argumentarán que Maduro no solo permitió el narcotráfico, sino que lo utilizó como un arma contra Estados Unidos para inundar el país con cocaína y desestabilizarlo socialmente, según publica The New York Times, que apunta que la acusación de Maduro recuerda al del expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, fue detenido por agentes del orden de su propio país en relación con una solicitud de extradición de Estados Unidos. También él fue llevado a Estados Unidos, donde fue juzgado, declarado culpable y condenado en 2022, aunque Trump lo indultó dos años más tarde alegando que todo el proceso había sido un «montaje del gobierno de Biden».
- Nuevos acusados: Entre los otros imputados, que no están en suelo estadounidense, se encuentra Nicolás Ernesto Maduro Guerra, hijo del líder venezolano, por su supuesta implicación en la coordinación de envíos de cocaína y en el uso de recursos estatales para dichos fines. En esta lista se encuentra Diosdado Cabello Rondón, ministro del Interior, Justicia y Paz de Venezuela; Ramón Rodríguez Chacín, exministro del Interior y Justicia y exgobernador; y Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, identificado como líder de la organización criminal transnacional Tren de Aragua. El propio Hellerstein señaló en un fallo de mayo de 2025 sobre la Ley de Enemigos Extranjeros que «puede que el Tren de Aragua se dedique al tráfico de estupefacientes, pero eso es un asunto criminal, no una invasión o incursión depredadora», puntualizando que la presencia de grupos criminales no exime al tribunal de garantizar un juicio justo.
- Conspiración para poseer armas y usarlas. Las informaciones de los medios estadounidenses (que citan principalmente documentos del Departamento de Justicia de EE.UU.) apuntan que las acusaciones contra Nicolás Maduro son extremadamente graves y se centran en convertir al Estado venezolano en una empresa criminal. Para ello tejía alianzas desde hace décadas con grupos considerados terroristas o criminales, específicamente las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), el ELN (Ejército de Liberación Nacional), y carteles mexicanos, para garantizar el tránsito seguro de drogas a través de Venezuela.
- Corrupción y lavado de dinero. Los escritos de la fiscalía mencionan que su círculo íntimo (incluida su esposa y otros altos funcionarios) facilitó logística policial y militar para estas operaciones a cambio de sobornos millonarios, según detallan medios como The New York Times, que menciona una trama en la que se usaría la empresa estatal petrolera (PDVSA) y el sistema de control de divisas para lavar dinero proveniente del narcotráfico y enriquecerse personalmente a costa de la crisis humanitaria en Venezuela.
Lista de cargos contra su esposa, Cilia Flores, en los que la estrategia de la Fiscalía intenta desmontar el argumento de una persecución política para ambos, ya que sostiene ella no actuaba como una figura política, sino como la tesorera de facto de una empresa criminal familiar, beneficiándose personalmente del tráfico de drogas para acumular riqueza.
- Intermediaria. A diferencia de Maduro, a quien se acusa de liderar la organización, a Cilia Flores se la describe como la gestora logística y financiera. Los fiscales, según un artículo de The New York Times, alegan que ella utilizó su posición de poder para intermediar entre narcotraficantes y altos mandos militares.
- El caso de los sobornos. Las acusaciones definitivas detallan que en 2007 Cilia habría negociado una reunión entre un gran capo de la droga y el entonces director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela (Néstor Reverol). Se le acusa de recibir sobornos de cientos de miles de dólares solo por facilitar ese encuentro y garantizar que las avionetas con cocaína no fueran derribadas.
- Cargos idénticos a los de Maduro. Lo sorprendente para muchos analistas legales es que la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York no la ha tratado como una cómplice menor, sino como una conspiradora de pleno derecho. Enfrenta prácticamente los mismos cargos federales de conspiración para narcoterrorismo; para importar cocaína a los EE.UU. y posesión de armas y dispositivos destructivos (en el contexto de proteger la operación criminal).