Putin apunta sus misiles hacia objetivos civiles

La Voz REDACCIÓN, COLPISA

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Kiev vuela sus puentes para frenar al enemigo, mientras las fuerzas rusas castigan con ataques indiscriminados. Siete días de guerra dejan un saldo de más de 2.000 muertos

03 mar 2022 . Actualizado a las 00:27 h.

Vladimir Putin recrudeció este miércoles su ofensiva con bombardeos indiscriminados a objetivos civiles en Ucrania, alterando la dinámica de la guerra y elevando el número de víctimas. Siete días de invasión dejan más de 2.000 civiles, entre ellos 21 niños, según el balance de Kiev, que no da datos de bajas de militares y voluntarios. Por primera vez, Moscú dio una cifra de bajas en sus filas: 498 soldados.

La feroz resistencia ucraniana y los fallos de la logística militar rusa le están negando a Putin la fácil victoria que preveía, pese a los avances innegables en varias ciudades, como Jersón y Jarkóv, y el cerco a Kiev. 

Asedio a Kiev

Vuelan sus puentes para frenar al enemigo. El Ejército ucraniano ha volado el puente de la localidad de Romanov, vía directa que tiene que recorrer el kilométrico convoy ruso que viene dispuesto a asaltar Kiev, según el corresponsal de Colpisa. La noche de este miércoles un misil impactó entre la estación central de ferrocarril Pivdennyi y el hotel Ibis Kiev. Los ciudadanos aseguran en las redes que la explosión ha afectado a una tubería de calefacción. «Atacan casas de civiles, no respetan nada, ¿por qué vienen a Ucrania? ¡Que se vayan a Rusia de vuelta!», denunciaba Nadia. 

JERSÓN, A PUNTO DE CAER

«Solo esperamos un milagro». De caer Jersón, a orillas del mar Negro, sería la primera ciudad importante conquistada por las fuerzas de Putin. Rusia afirma que tiene el control total de esta urbe de casi 300.000 habitantes, pero los ucranianos insisten en que la batalla continúa, aunque su alcalde reconoce que la «ciudad solo espera un milagro».

Una vecina relató a Efe que los militares y vehículos blindados pesados campan a sus anchas por las calles y roban comida en las tiendas. «Vi desde mi ventana cómo los soldados rusos saqueaban las tiendas y se llevaban la comida. ¡Ladrones!», comentó la residente de 68 años. 

Járkov

Una ciudad arrasada. Járkov, la segunda ciudad del país, se encuentra prácticamente arrasada tras varios días de intensos bombardeos. Los muertos se cuentan por decenas, según confesaron varios huidos a Colpisa. Los misiles cayeron este miércoles sobre edificios oficiales y una universidad, dejando al menos cuatro muertos, después del lanzamiento de paracaidistas que tomaron la estación de tren y el puerto fluvial y atacaron un hospital militar, donde combatieron con los ucranianos. 

Fallos en la logística

Convoy estancado y comida caducada. El convoy militar de 64 kilómetros que el martes avanzaba hacia Kiev permanece detenido. Algunos analistas apuntan a que Putin podría estar conteniendo las tropas para dar tiempo a que los civiles huyan de las ciudades. Pero otros, como EE.UU., creen que en realidad se debe a problemas de suministros. Un informador del Pentágono cuenta en The New York Times que existen pruebas de la «falta de alimentos en las filas rusas». Así lo confirma un vídeo, cuya veracidad ha sido contrastada, que muestra raciones de comida caducadas en el 2015 halladas en un tanque incautado. Washington apunta también hacia la escasez de combustible como explicación a la cantidad de vehículos de combate abandonados. La moral de la tropa enviada por el Kremlin —en muchos casos jóvenes de poco más de 18 años— está por los suelos.

La agencia de inteligencia británica ShadowBreak dispone de grabaciones de soldados dejando sus armas y retirándose. «No tienen idea de a dónde van ni como comunicarse entre ellos», cuenta la firma. Los primeros prisioneros tomados por los ucranianos llevaban encima walkie talkies, analógicos y fáciles de interceptar. Asimismo, los bombardeos no están siendo todo lo precisos que se esperaba. Muchos analistas creen que puede deberse a que los cazas rusos emplean munición de la época soviética que obliga a los pilotos a volar muy bajo y ser un blanco fácil para el enemigo.