El presunto testaferro de Maduro Alex Saab informó a Estados Unidos sobre Venezuela y se iba a entregar

La Voz REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Alex Saab, en una fotografía facilitada por la Departamento de Justicia de EE.UU.
Alex Saab, en una fotografía facilitada por la Departamento de Justicia de EE.UU. Europa Press

Aportó datos sobre sus actividades ilícitas y los contratos con el Gobierno de Caracas

16 feb 2022 . Actualizado a las 21:18 h.

El colombo-venezolano Alex Saab, presunto testaferro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, cooperó con EE.UU. durante un año de forma «proactiva» sobre sus actividades ilícitas y los contratos con el Gobierno de Caracas y se iba a entregar a la Justicia estadounidense, según documentos judiciales divulgados ayer a los que tuvo acceso Efe.

Durante una audiencia en Miami, en la que compareció Saab, el juez Robert N. Scola programó para octubre el juicio al empresario por conspiración para lavar de dinero y ordenó la divulgación «inmediata» de dos documentos del expediente judicial.

Uno de los documentos, firmado por el fiscal Kurt K. Lunkenheimer, con fecha de febrero del 2021, habla de «la cooperación de Saab Morán con las fuerzas del orden antes de ser acusado en el Distrito Sur de Florida». «En particular, en el transcurso de casi doce meses, Saab Morán cooperó con agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA)», detalla. El documento agrega que proporcionó a la DEA «información sobre su actividad delictiva, participó en una cooperación proactiva como fuente confidencial para la DEA y entregó dinero a Estados Unidos y la DEA como parte de un acuerdo de autoentrega en EE.UU. para enfrentar cargos por su conducta delictiva», agrega.

En los documentos se menciona que Saab admitió que había pagado «sobornos a funcionarios del Gobierno venezolano en relación con los contratos que le otorgaron para proporcionar alimentos a Venezuela».

Reuniones con la DEA y el FBI

La Fiscalía señaló que «Estados Unidos tiene preocupaciones con respecto a la seguridad de Saab Morán y/o su familia si esta información fuera revelada al régimen de Maduro en Venezuela». Según el documento, Saab incluyó proporcionar «información sobre los sobornos que pagó y los delitos que cometió». Sin embargo, el juez Scola aseguró ayer que durante cerca de un año el tribunal no ha recibido argumentación válida que respalde que la divulgación de los documentos ponía en peligro a la familia del acusado en Venezuela.

Los papeles además indican que el 8 y 10 de agosto del año 2016, Saab, representado por un abogado de Estados Unidos y otro colombiano, se reunió con agentes de la DEA y el FBI en Bogotá (Colombia). Saab fue interrogado y proporcionó información sobre los contratos de sus empresas con el Gobierno de Venezuela «para construir viviendas de interés social».

«Incluida la forma en que se pagó a las empresas en relación con los contratos y cómo fluyó el dinero», indica.

El 28 de noviembre del 2017, el empresario, junto con su abogado colombiano, se reunió con agentes especiales de la DEA y un fiscal federal adjunto «para otro informe», agregan.

La Fiscalía llegó a advertir a Saab que, «si no se entregaba antes del 30 de mayo del 2019, no seguiría siendo una fuente colaboradora y sería acusado penalmente en el Distrito Sur de Florida».

La inmunidad retrasa el juicio

Por otro lado, el tema de la inmunidad diplomática que alega la defensa de Saab en el Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito, con sede en Atlanta (Georgia), está dilatando el comienzo del juicio en su contra por lavado de dinero en el tribunal de Florida.

Saab, de 50 años y encarcelado en Miami desde octubre, tras ser extraditado de Cabo Verde (África), compareció este miércoles a la vista en la que el juez Scola programó el juicio para el próximo 11 de octubre.

Durante la audiencia, que por momentos fue tensa entre el juez y la defensa de Saab, el juez ordenó que la prensa y el público abandonaran la sala momentáneamente mientras se discutía la divulgación de los documentos hasta ahora sellados.

Saab estuvo presente en la audiencia celebrada solo de forma presencial con un traje de preso color beis, el pelo largo recogido y con audífonos para escuchar la traducción.

Las partes subrayaron que la programación de una fecha «realista» tanto del juicio como de una nueva audiencia de estatus, que finalmente fue fijada para el 10 de junio, dependen de la resolución de la apelación sobre la inmunidad diplomática que Saab presentó el año pasado en Georgia.

El juez Scola dijo que teniendo en cuenta que solo hasta el 4 de abril ese tribunal de Georgia tiene programada una audiencia, el tema va a alargarse.

En la apelación, la defensa de Saab solicitó desestimar la acusación argumentando que su cliente tiene inmunidad diplomática, y señala además que es ese tribunal es el que deberá decidir sobre el asunto antes de que prosiga el proceso en Miami.

Según la defensa, «Saab argumentó que el tribunal debería abordar la cuestión de la inmunidad, reivindicar esa inmunidad y la indiscutible inviolabilidad de Saab frente al arresto y desestimar directamente la acusación».

Agrega que «tratar a Saab como un fugitivo equivaldría a negar su inmunidad».

Saab fue extraditado a EE.UU. en octubre desde Cabo Verde, donde fue detenido a raíz de una orden de captura internacional pedida por la Justicia estadounidense.

El empresario enfrenta un cargo de conspiración para cometer lavado de dinero en un tribunal de Miami, del que se declaró «no culpable» el pasado 15 de noviembre ante la jueza Alicia M. Otazo-Reyes.