Enayad Sadaat, exbecario afgano en Santiago: «Si no nos matan antes los talibanes, moriremos de hambre»

Rosa Paíno
Rosa Paíno REDACCIÓN / LA VOZ

INTERNACIONAL

Enayat Sadaat, durante su estancia hace tres años en Santiago como becario erasmus en la Facultad de Medicina.
Enayat Sadaat, durante su estancia hace tres años en Santiago como becario erasmus en la Facultad de Medicina.

Pide ser evacuado de Afganistán: «Me tachan de ser un espía». Ni él ni su familia están en la lista de 2.500 refugiados que España se comprometió a acoger

12 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Enayaturrahman Sadaat está desesperado. Cuatro meses después del regreso de los talibanes al poder, su petición de ayuda para salir de Afganistán ha caído en saco roto. Este fin de semana vio evaporarse su última esperanza. Ni él ni su familia están incluidos en la lista de 2.500 afganos que España se ha comprometido a acoger, tras adherirse junto con otros 14 países al plan de reasentamiento de 37.000 refugiados lanzado por la Unión Europea. «Temo que, si no nos matan antes los talibanes, moriremos de hambre», asegura Enayat, como le llaman su familia y amigos.

A principios de septiembre, Enayat se puso en contacto con La Voz para contar su dramática situación. Su contacto con Galicia viene de cuando pasó dos semestres entre el 2017 y el 2018 como estudiante Erasmus en la Facultade de Medicina de la Universidade de Santiago. Cuando los talibanes tomaron la capital, el pasado 15 de agosto, solo le faltaba finalizar las prácticas para convertirse en médico por la Universidad de Kabul.

«Haber ido al extranjero me pone en peligro, ya que me tachan de ser un espía de España», afirma. A esto se une su activismo en favor de los derechos humanos.

Enayat se encuentra en Kabul junto con su madre, dos hermanas y cuatro hermanos, uno de ellos casado y con cinco hijos. «Nadie de mi familia trabaja, no hay oportunidad alguna de encontrar empleo». «La situación ha ido a peor. Cada día es peor que el anterior. La gente se pelea por la comida, porque no hay dinero para pagarla», dice.

Una compañera de Erasmus le ayuda a conseguir contactos y a traducir solicitudes para enviar a los ministerios y a la universidad. «Pero nada ha servido, todos me han dado largas», se queja. «Me han dicho que Erasmus Internacional ha solicitado que los antiguos estudiantes entren en las listas para ser evacuados, pero de esto hace unos meses y todavía no se nada». En septiembre inició una campaña en Change.org para tratar de salir de Afganistán, pero «solo ha servido para que algún periodista se interesase por mi situación». Su demanda era tan sencilla como dramática: «Ayúdanos a salir de Afganistán para seguir con vida».

«Hemos intentado ponernos en contacto con el Ministerio de Exteriores español, a través del correo electrónico, pero aún no nos han enviado una respuesta». «Lo único que sé es que mi familia, mis amigos y yo estamos atrapados y la situación va a peor». Es el grito de ayuda de uno de los miles de atrapados en el Afganistán de los talibanes.