El décifit escocés aleja la independencia

Íñigo Gurruchaga LONDRES / COLPISA

INTERNACIONAL

La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, en una imagen de archivo
La primera ministra escocesa, Nicola Sturgeon, en una imagen de archivo POOL

La política del cambio climático, con la nación británica como anfitriona de la COP26, diluye la ilusión de riqueza en el mar del Norte

20 ago 2021 . Actualizado a las 12:25 h.

El aumento drástico del déficit hipotético de Escocia ha reavivado el debate entre partidarios y rivales de la independencia. No se basa en el deseo o rechazo de la soberanía sino en su viabilidad. El telón de fondo es el futuro de la industria del petróleo y del gas en el mar del Norte, cuando el consenso sobre el cambio climático empuja hacia la drástica reducción en el uso de combustibles fósiles.

La publicación anual del informe Gasto Gubernamental e Ingresos Escocia (GERS) provoca siempre revuelo porque las cifras son raras. El 32,4 % de los impuestos recaudados en Escocia van al Gobierno de Holyrood y el 67,6 %, al Tesoro británico. Los gastos incluyen los de los ministerios de Londres en la región, en teoría aplicados en función del porcentaje de la población escocesa en Reino Unido, un 8,1 %.

Escocia no tiene déficit ni deuda —ambos son de Reino Unido—, pero las estadísticas anuales se reciben como una orientación de la estructura fiscal. Según el informe GERS, la diferencia entre el gasto público en la región y los ingresos sería de 42.400 millones de euros, un 22,4 % de su Producto Interior Bruto. Es un aumento anual del 13,6 %, debido en parte al covid.