Desplazada kurda: «Mi casa está ocupada, no puedo volver»

Alicia Medina BEIRUT / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

La refugiada Sorya Ahmed, vecina de Ras al Ayn, ha optado refugiarse en el Kurdistán iraquí ante la imposibilidad de regresar a su casa
La refugiada Sorya Ahmed, vecina de Ras al Ayn, ha optado refugiarse en el Kurdistán iraquí ante la imposibilidad de regresar a su casa Hakim NajmNRC

Turquía consolida la «limpieza étnica» de los kurdosirios tras la ocupación del nordeste del país vecino

08 feb 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Tras huir de Ras al Ain por la ofensiva turca de octubre en el norte de Siria, cuatro vecinos decidieron volver para comprobar el estado de sus casas. Horas después la madre de uno de ellos recibió una foto de un miliciano posando con sus cadáveres. Tres de ellos fueron ejecutados por Al Sultan Murad, facción apoyada por Turquía que exigió dinero a las familias para recuperar los cuerpos. Este episodio se suma a una lista de 150 violaciones perpetradas por milicianos aliados de Ankara en la franja norte de Siria entre Ras al Ain y Tal Abyad, según un informe del Centro de Información de Rojava (RIC).

En la «zona segura» creada por el presidente turco, convivían kurdos, yazidíes, turcomanos, asirios y árabes. Desde la invasión turca los kurdos no son bienvenidos.

De los 220.000 desplazados por la ofensiva, 123.000 han vuelto a sus casas, 68.000 continúan desplazados en el nordeste de Siria y 20.000 han huido a Irak, según datos de Consejo Noruego de Refugiados (NRC). No es aleatorio quién puede regresar a la zona segura. «¿Kurdo o árabe?», se pregunta en los controles al que intenta entrar, según prensa local. Erdogan explicó en octubre que la zona segura era «adecuada» para árabes, no para kurdos. Los vídeos de civiles secuestrados o ejecutados al tratar de volver circulan por la región.