May se prepara para otra bofetada

RITA Á. TUDELA LONDRES / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

HANNAH MCKAY | Reuters

Su plan B para el «brexit» tampoco suma apoyos para ser aprobadohoy

29 ene 2019 . Actualizado a las 08:03 h.

Después de que el acuerdo sobre el brexit fuese rechazado por una abrumadora mayoría de 230 diputados en contra, la primera ministra británica, Theresa May, se prepara para una segunda votación hoy en la que se espera que los parlamentarios vuelvan a darle un segundo revés. De nada parece que servirán los retoques a su plan original, ya que nadie se ha movido, al menos oficialmente, de sus posturas originales.

Los Comunes votarán pasadas las siete de la tarde una segunda versión de la propuesta de acuerdo con la UE, es decir, un plan B que May pretende negociar con Bruselas y cuya principal novedad es que incluiría una modificación de la cláusula de salvaguarda de la frontera irlandesa.

En la misma sesión se votarán al menos 14 enmiendas presentadas por distintos diputados que, aunque no son vinculantes, se espera que desatasquen la negociación del brexit y definan los próximos pasos para evitar una salida dura del bloque común, algo que no desea ninguna de las partes implicadas en el divorcio.

Una enmienda apoyada por el tory Graham Grady pide que se elimine la cláusula irlandesa y se sustituya por «una alternativa», mientras que su colega Andrew Murrison reclama que tal salvaguarda, dirigida a proteger el proceso de paz norirlandés, caduque en diciembre del 2021.

Jacob Rees-Mogg, partidario de una ruptura sin acuerdo y presidente del Grupo de Investigación Europeo (ERG por sus siglas en inglés) de los diputados conservadores, se negó a respaldar ninguna de estas dos enmiendas con las que May iría a Bruselas para exigir un acuerdo alternativo al respaldo de la frontera irlandesa.

Después de que los miembros del ERG se reunieran en el Parlamento este lunes, Rees-Mogg dijo que no estaba de humor para apoyar la citada enmienda y se reunirá de nuevo una hora antes de la votación para considerar cualquier iniciativa de última hora que incluya una propuesta presentada por el Gobierno.

Los laboristas piden tiempo

Una enmienda impulsada por la laborista Yvette Cooper propone un proyecto de ley que retrasaría el brexit nueve meses si May no consigue que se apruebe un acuerdo antes del 26 de febrero.

En un artículo en el Daily Telegraph, el exministro de Asuntos Exteriores y gran defensor del brexit Boris Johnson sugirió que May podría lograr que la UE cambie el texto de su acuerdo para incluir una fecha de vencimiento para establecer el «mecanismo de protección» o «salvaguarda» (backstop en la jerga de los negociadores).

Por otra parte, las cadenas de supermercados como Sainsbury’s y Asda, así como la cadena de comida rápida McDonald’s, advirtieron del efecto que tendrá un brexit duro en la cadena de suministro y la seguridad alimentaria, ya que es imposible almacenar alimentos frescos y el Reino Unido depende en gran medida de la producción de la UE.

Un brexit sin acuerdo amenaza al Reino Unido y conducirá a precios más altos y estanterías vacías en el corto plazo, señalaron ayer. La advertencia se incluye en una carta del Consorcio de Ventas Británicas firmada por varios de los principales minoristas de alimentos, en la que también hablan del «riesgo significativo» de mantener la variedad, la calidad y la vida de los alimentos. «Estamos sumamente preocupados de que nuestros clientes estén entre los primeros en experimentar las realidades de un brexit sin acuerdo», dice la carta.

El negociador para el «brexit», Michel Barnier

La UE se niega al regateo británico y abre la puerta a la prórroga

C. PORTEIRO

Los ojos están puestos en Westminster y en que Theresa May intente volver a Bruselas a regatear. Una vez más. Para disipar las dudas de socios unionistas del DUP y de los tories más recalcitrantes, la premier necesita concesiones sustanciales del negociador europeo, Michel Barnier, en torno a la frontera en Irlanda del Norte. Esa cláusula establece que el Úlster deberá seguir vinculado al mercado interior y a la unión aduanera, haga lo que haga el resto del Reino Unido. Esa «trampa» se ha convertido en la excusa dentro y fuera del Partido Conservador para atacar a May y oponerse a un acuerdo que puede dejar al Reino Unido fuera de la UE el próximo 29 de marzo.

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