José Sócrates: «El primer ministro António Costa era mi amigo y me dio la espalda»

Begoña Íñiguez LISBOA / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

El ex primer ministro portugués cree que es «víctima de una conspiración política y judicial sin precedentes»

17 sep 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Los últimos tres años no han sido fáciles para el socialista José Sócrates Pinto de Sousa (Vila Real, 1957) exjefe del Gobierno luso entre el 2005 y el 2011. Detenido en Lisboa el 22 de noviembre del 2014, imputado por corrupción, fraude fiscal y lavado de capitales, dentro del caso Marqués -25 millones repartidos en cuentas bancarias en paraísos fiscales a nombre de su amigo Carlos Santos Silva-, estuvo en prisión preventiva nueve meses. Tras seis prórrogas para encontrar pruebas acusatorias, la fiscalía anunció en agosto que la acusación se tendrá que producir antes del próximo 22 de noviembre. Sócrates se considera «víctima de una conspiración política y judicial sin precedentes en Portugal». Está dolido con la cúpula de su partido y con el primer ministro António Costa «por darme la espalda».

-¿Cómo se siente?

-Soy político desde muy joven y estoy acostumbrado a pasar por momentos difíciles, como cuando tuve que pedir el rescate de mi país en el 2011. Los últimos tres años han sido muy duros, aunque no me gusta dar lástima. Soy inocente y víctima de una conspiración política, para frenar una posible candidatura mía a la presidencia de la República, y judicial sin precedentes en Portugal. ¿Conoce algún otro caso en Europa en el que un proceso siga abierto, sin acusación durante cincuenta meses?

-¿Cree que habrá acusación formal antes del 22 de noviembre?

-No creo en nada de lo que dice la fiscalía. El caso Marqués se alarga sin acusación desde hace cuatro años porque no encuentran pruebas contra mí. Fui detenido como un criminal en el aeropuerto de Lisboa a mi regreso de París, metido en prisión preventiva nueve meses y liberado por falta de pruebas. Dieciocho meses después, cuando se cumplió el plazo permitido por la ley lusa para formular la acusación o archivar un caso, la investigación pidió la primera prórroga y así hasta hoy. Conmigo se ha producido una ilegalidad sin precedentes en mi país. Mi caso es similar al del expresidente Lula, aunque a él le apoya su partido y a mí no.