Por increíble que parezca, existe una forma de inteligencia en el planeta que dice que Donald Trump ganará las elecciones estadounidenses. Por suerte, se trata de la inteligencia artificial, que no suele acertar demasiado en esas cosas. Un programa informático desarrollado en la India y que se basa en los datos que proporcionan las búsquedas de Internet y las opiniones reflejadas en las redes sociales, coloca al magnate por delante de la senadora Clinton. Lo que quizás nos dice más sobre Internet que sobre la política norteamericana.
Afortunadamente para Clinton, Internet no es la realidad, pero, por otra parte, la realidad misma se le ha complicado a ella con la aparición de un nuevo lote de correos electrónicos comprometedores. Lo de los correos privados de Hillary era un asunto que parecía ya cerrado. Su vuelta a la actualidad, a poco más de una semana de las elecciones, no podía ser más inoportuna para ella. Sus partidarios dicen que no es más que una tormenta en un vaso de agua. Y tienen razón, pero cuando el vaso de agua es una campaña presidencial norteamericana, cualquier tormenta importa.
Lo que el FBI puede haber encontrado en esta ocasión no parece grave. La investigación ni siquiera se refiere a Hillary Clinton directamente sino a su estrecha colaboradora Huma Abedin. Esta estaba hasta hace poco casada con el político demócrata Anthony Weiner, que está siendo investigado por un escándalo sexual. Al parecer, la pareja compartía un ordenador que Abedin usaba, imprudentemente, para consultar su correo oficial con Hillary. Y ese ordenador es el que el FBI está estudiando. En fin, no es gran cosa, pero el FBI no explica qué es lo que espera encontrar, y la falta de información permite a Donald Trump fantasear con que esto es «más grave que el Watergate», aunque no exista comparación posible entre este caso y el que llevó a la dimisión del presidente Richard Nixon. Como tantas veces en la comunicación política, el ruido de las palabras acaba importando más que su significado.
¿Podría esto hacer que gane Trump? Es muy improbable. Las encuestas siguen poniendo a Clinton por delante con seis puntos de ventaja, si bien es cierto que Trump ha reducido su distancia un punto en una semana. La probabilidad de que Trump dé la sorpresa sigue siendo pequeña (se cifra en un 20 %). Pero existe. Por otra parte, estas son encuestas realizadas por humanos. Desde luego, sería un mal momento para que la inteligencia artificial demostrase que puede hacer mejores predicciones electorales.