Dirigentes de todo el mundo despiden a Simon Peres

Afp

INTERNACIONAL

El rey Felipe asiste al funeral del presidente fallecido en un acto en el que ha destacado la presencia del líder palestino Mahmud Abas

30 sep 2016 . Actualizado a las 11:34 h.

Decenas de dirigentes del mundo entero se han reunido hoy en Jerusalén bajo la máxima protección policial para rendir el último homenaje al expresidente de Israel, Simon Peres, fallecido el miércoles a los 93 años.

Al inicio de la ceremonia, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, saludó a Peres como «un gran hombre» para Israel y el mundo, frente a Obama, Abas, y numerosos jefes de Estado sentados en la primera fila.

El presidente estadounidense Barack Obama, el francés François Hollande o la alemana Angela Merkel, el príncipe Carlos, el rey de España pero también el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, asisten a las exequias.

El funeral de Peres, saludado como un visionario e incansable apóstol de la paz, comenzó con el traslado del féretro cubierto con la bandera del Estado de Israel hasta una tribuna, a dos pasos del cementerio nacional del monte Herzl en donde será enterrado.

Afecto y admiración

Un centenar de delegaciones de 70 países, de Europa, América, Africa y Asia estaban anunciadas. Esta afluencia refleja el inmenso respeto que se ganó Peres en 70 años de carrera ocupando todos los cargos: primer ministro, ministro de Defensa, canciller, presidente.

Entre las 09.30 (8.30 en la España peninsular) y 12.30, entre las oraciones, los ritos funerarios judíos y una canción interpretada por el contratenor David D'Or, que Peres había pedido en sus últimas voluntades, los tres hijos del finado, el escritor Amos Oz, el máximos dirigentes israelíes, el presidente Obama y su predecesor Bill Clinton expresarán su afecto y admiración.

Peres, fallecido el miércoles a los 93 años después de sufrir un derrame cerebral, era el único sobreviviente de los tres premiados con el Nobel de la Paz 1994 por su implicación en el primer acuerdo de Oslo. El acuerdo sentaba las bases de una autonomía palestina y ofrecía una esperanza hoy en día muy lejana de cara a una solución del conflicto israelo-palestino.

A pesar de Oslo y de la conversión a la paz de este antiguo halcón, los palestinos tienen una imagen más negra del que fue instigador de la colonización judía y hombre de la guerra y la ocupación.