A pesar de su amplia ventaja no lograría evitar la segunda vuelta
03 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Keiko Fujimori se perfila, a una semana de las elecciones, como la gran favorita a convertirse en la próxima presidenta de Perú, no sin antes someterse a una casi segura segunda vuelta. La hija del expresidente peruano, que sigue encarcelado, y líder del conservador Fuerza Popular obtendrá el próximo domingo, 10 de abril, algo más de un tercio de los votos, según unos sondeos que ofrecen cifras de intención de voto muy variables.
Casi empatados están el economista Pedro Pablo Kuczynski, del socialcristiano Peruanos por el Kambio y la diputada Verónika Mendoza, de la coalición Frente Amplio, que amalgama diversas ideologías de izquierdas, nacionalistas y ecologistas. Ambos están lejos de la favorita, pues rondarían el 15 % de los votos, según diferentes encuestas y simulaciones -que hoy podrán publicarse por última vez-, pero en una más que hipotética segunda vuelta Kuczynski podría hacer sombra a Fujimori, mientras que Mendoza se vería claramente superada por la hija
El candidato del centrista Acción Popular, Alfredo Barnechea sería cuarto, pero con menos de una décima parte de los votos. Muy por detrás de este, el expresidente Alan García, el izquierdista Gregorio Santos, que hace campaña desde la cárcel, donde cumple prisión preventiva, el también exmandatario Alejandro Toledo y así hasta diez candidatos de los 19 que iniciaron la carrera.
Con un discurso que intenta desmarcarse de la herencia de su padre, preso por corrupción y delitos de lesa humanidad, la líder de Fuerza Popular fue ayer mismo rehabilitada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), que desestimó una acusación contra ella por regalar dinero en un acto de campaña, la misma falta por la que, sin embargo, fue expulsado otro candidato presidencial, César Acuña.
El camino de la favorita a suceder a Ollanta Humala, que afrontó un complejo final de legislatura, con varias remodelaciones de un Ejecutivo salpicado por varios escándalos de corrupción y una economía en caída, quedó más franco tras la exclusión por el JNE de Julio Guzmán, cuando iba segundo, por incumplir las normas de democracia interna.