Rusia se desmarca del plan de Asad para recuperar el control de toda Siria

laura fernábdez palomo AMÁN / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

GEORGI LICOVSKI | efe

La ONU investiga la separación de familias kurdosirias al cruzar de Turquía a Grecia

19 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Resulta difícil interpretar los movimientos de las potencias en Siria, cuando intercalan las declaraciones bélicas con las diplomáticas. Ayer, a un día de aplicarse la tregua aprobada en el Acuerdo de Múnich, fue el turno de las últimas. Rusia se desmarcó de los planes del presidente sirio, Bachar al Asad, de recuperar el control total del país. Arabia Saudí, por su parte, aseguró que su intervención terrestre estaría dirigida «exclusivamente» contra el Estado Islámico (EI).

Rusia asegura que responder a la llamada del presidente sirio para retomar el control de todo el territorio, y ganar la guerra en un año con su apoyo, contraviene los esfuerzos diplomáticos del Kremlin hacia una solución política. En su favor, cree que los primeros resultados de su diplomacia se reflejan en que EE.UU. ha rebajado sus exigencias sobre la salida de Al Asad del poder. No lejos de este juego de ajedrez, el titular de Exteriores saudí, Adel al Jubeir, que este fin de semana descartó la permanencia de Al Asad, declaró que no actuarían unilateralmente en una eventual participación sino en el marco de la coalición internacional contra los terroristas, liderada por Washington.

Están por verse los resultados, cuando a efectos prácticos la guerra se superpone constantemente a las pretensiones diplomáticas pese a la insistencia de «cese de hostilidades» previsto para hoy. Turquía sigue centrada en su lucha contra las milicias kurdas y ataca sus posiciones en el norte para evitar que se hagan con la localidad de Azaz y se acerquen a su frontera. Su primer ministro, Ahmet Davutoglu, responsabilizó ayer al Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) y a un miliciano de las Unidades de Protección Popular kurdosirias (YPG) del atentado suicida del miércoles que costó la vida a 28 personas. Pocas horas después, la aviación turca bombardeaba en el norte de Irak un campamento del PKK. Tanto el Partido de Unión Democrática (PYD), como el YOG, considerado su brazo armado, niegan implicación con lo ocurrido.

La ONU continúa con las tareas de distribución de ayuda humanitaria en Siria, autorizada finalmente por Damasco, y repartirá por vía aérea en la localidad de Deir al Zor, sitiada por los yihadistas del califato. En la travesía de los refugiados, que se cobra vidas y desapariciones en el mar, el organismo internacional investiga la separación de una familia durante una operación turca por mar. Los guardacostas turcos interceptaron un bote con dos mujeres de origen kurdo-sirio que viajaban con sus hijos hacia la isla griega de Lesbos. Cuando se producía el trasvase de personas a la embarcación policial, el piloto de la barca con migrantes arrancó con cinco niños de entre 7 y 14 años de una de las mujeres y dos menores de la otra.

El Alto Comisionado para los refugiados de la ONU (Acnur) recuerda que se están produciendo separaciones de familias en estas rutas. La Europol ha denunciado que más de 10.000 niños migrantes no acompañados han desaparecido en Europa desde enero de 2014.

Italia investiga al hijo de Erdogan por posible fuga de capitales

La Justicia italiana ha abierto una investigación por supuesta fuga de capitales a Necmettin Bilal Erdogan, hijo del presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan. Según Efe, la Fiscalía de Bolonia abrió la instrucción a raíz de la denuncia de abogados que defienden los intereses de Murat Hakan Uzan, empresario turco, opositor a Erdogan y refugiado político en Francia. Según la denuncia, Bilal Erdogan, de 35 años, habría utilizado Italia para sacar de Turquía «una gran suma de dinero». Medios turcos alertaron de que Bilal había dejado el país tras una investigación judicial por corrupción en su país.