Tres rivales menos en cinco días

Victoria toro NUEVA YORK / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

GARY CAMERON | REUTERS

El abandono de Lincoln Chafee en las primarias demócratas allana el camino de Hillary Clinton hacia la nominación

24 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Si en noviembre de 2016 Hillary Clinton gana las elecciones en EE.UU., se podrá recordar esta semana que acaba como la que le despejó el camino. El lunes había cinco candidatos demócratas «oficiales» y uno más, el más peligroso rival para ella, como candidato «no oficial». Cuatro días después, ya solo quedan en liza dos únicos oponentes.

El martes Jim Webb anunciaba que abandonaba la campaña de las primarias demócratas. El miércoles era el vicepresidente Joe Biden el que hacía público que había decidido no presentarse. Ayer fue Lincoln Chafee el que comunicó que no continuará en campaña.

Junto a esos abandonos, que allanan la nominación a la única mujer que la busca en el Partido Demócrata, Clinton salió victoriosa el jueves de una declaración de once horas ante la comisión del Congreso que investiga el atentado de Bengasi de 2012 cuando ella era la secretaria de Estado. Durante esas once horas de fiero interrogatorio por parte de los republicanos, Clinton demostró que es una candidata presidencial formidable. Mientras los conservadores gritaban y en varias ocasiones incluso discutían entre ellos, Clinton se mantuvo todo el tiempo serena, tranquila y respondiendo a todo sin dudas y con argumentos sólidos y convincentes.

Exactamente, con la misma imagen que dio en el primer debate electoral demócrata que se celebró la semana anterior y en el que también Clinton salió como indiscutible vencedora.

Tras los abandonos de esta semana en las primarias demócratas ya solo compiten con ella el senador Bernie Sanders y el ex gobernador Martin O'Malley. Clinton lidera todas las encuestas desde el principio de la campaña pero además en los últimos diez días ha subido cinco puntos en popularidad; la sigue con más de veinte puntos menos Sanders, quien, tras lo sucedido esta semana, es el único rival real que le queda a Clinton. Pero es muy difícil que Bernie Sanders consiga ganar porque desde el punto de vista ideológico está demasiado a la izquierda para los gustos estadounidenses.

Así las cosas, lo único a lo que se enfrenta Hillary Clinton a partir de ahora es a ella misma y al escollo de los correos electrónicos privados. Salvo giros imprevistos, no parece que ese problema vaya a poner en riesgo su candidatura.