EE.UU. y Cuba remueven los escollos para abrir embajadas

victoria toro NUEVA YORK / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

Ismael Francisco | EFE

Las dos delegaciones estuvieron lideradas por Josefina Vidal, directora general para EE.UU. del Ministerio cubano de Exteriores, y Roberta Jacobson, secretaria de Estado adjunta

22 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

El camino ya estaba despejado ayer cuando se celebró la cuarta reunión entre Cuba y EE.UU. para el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas. La cita fue en Washington. Las dos delegaciones estuvieron lideradas, como en reuniones anteriores, por Josefina Vidal, directora general para EE.UU. del Ministerio cubano de Exteriores, y Roberta Jacobson, secretaria de Estado adjunta. La agenda tenía un asunto que cerrar: la apertura de las embajadas.

Este ha sido el objetivo desde que Obama y Raúl Castro anunciaron que sus países se disponían a volver a tener relaciones diplomáticas. El deseo de Obama era llegar a un acuerdo rápido porque quería que las embajadas estuvieran abiertas antes de la Cumbre de las Américas que se celebró en abril. Pero según fuentes diplomáticos estadounidenses, La Habana retrasó la negociación.

La Habana puso dos condiciones, que se eliminara a Cuba de la lista de países terroristas y poder operar con bancos estadounidenses, algo que tenía prohibido mientras estuviese en esa lista. Washington cumplió con las dos condiciones. En abril, Obama comunicó al Congreso que Cuba saldrá de la lista y, por otro lado, el departamento del Tesoro ayudó al Gobierno de Cuba a encontrar un banco estadounidense con el que trabajar. Desde el miércoles un pequeño banco de Florida, Stonegate, ha abierto una cuenta a la representación diplomática cubana en EE.UU. que se ampliará a la embajada cuando se abra.

Las peticiones de EE.UU., según señaló Jacobson en el Senado unas horas antes de la reunión de ayer, se resumían en que sus diplomáticos puedan viajar por el país y hablar con la gente y que la policía no hostigue a los cubanos que se acerquen a su embajada». A pesar de que Washington presiona a La Habana, Jacobson reconoció que la embajada en Cuba seguirá el modelo de otras legaciones de EE.UU. en países totalitarios como China. Ahora solo queda ya ponerle fecha.

A Obama le «encantaría» ir a la isla mientras es presidente

La Casa Blanca no se sustrajo al ambiente de moderado optimismo que transmitieron las dos delegaciones reunidas en Washington. Según aseguró su portavoz Josh Earnest, en respuesta a la pregunta de una periodista cubana, a Barack Obama le «entusiasmaría» visitar la isla antes de que concluya su mandato, en enero de 2017. La declaración supone un avance explícito en relación con anteriores posiciones, mucho más ambiguas, sobre un posible desplazamiento del presidente a Cuba. Algunos observadores lo han visto como un indicio de satisfacción por los progresos que observa en las negociaciones.