Nueva York dará DNI a los simpapeles

Victoria Toro NUEVA YORK

INTERNACIONAL

El alcalde desafía la parálisis de Washington con la reforma migratoria

17 feb 2014 . Actualizado a las 16:23 h.

Mientras los republicanos se resisten a reformar las leyes migratorias, como pretende Obama, el alcalde de la Gran Manzana, Bill de Blasio, demócrata, adelanta al presidente por la izquierda y desafía a todo el establishment de EE.UU con una propuesta que supone un reto para encarar la situación de los once millones de indocumentados del país.

La ciudad creará un documento de identidad que recibirán todos los neoyorquinos que lo soliciten, incluidos los inmigrantes sin papeles y que, por tanto, están en situación ilegal en el país. «Nueva York es el hogar de todos los que vivimos aquí», reza la declaración de principios que hizo el nuevo alcalde de la ciudad esta semana, pronunciada además en un perfecto castellano.

La Gran Manzana tiene 8,3 millones de habitantes, de los que 2,3 son hispanos. Y una parte de ellos están precisamente en esa situación. La decisión de De Blasio permitirá que esas personas puedan, cuando tengan el documento de identidad, «abrir una cuenta bancaria o alquilar un apartamento», explicó el alcalde. Además, podrán hacer denuncias en la policía, utilizar las bibliotecas públicas y acceder a algunos servicios de salud.

Para hacer esas simples cosas, en la actualidad se pide el número de la seguridad social, que es el que identifica a los estadounidenses. Pero sin visado no se puede conseguir ese número. «No dejaremos que ninguno de nuestros vecinos viva en la sombra», dijo el alcalde De Blasio en un claro desafío a la rigidez de las normas.

Sus palabras recibieron una gran ovación de las personas, entre ellas un buen número de hispanos, que escuchaban el lunes el discurso que pronunció, y en el que también detalló algunos otros planes para la ciudad.

Una de las áreas en las que De Blasio planea una gran actividad es la vivienda. Y eso en Nueva York son palabras mayores porque tiene uno de los parques inmobiliarios en peor estado y, sobre todo, más caros del mundo. Alquilar un piso en la Gran Manzana supone para la mayoría de los neoyorquinos el desembolso de varios miles de dólares cada mes.

El plan de De Blasio es construir 200.000 viviendas asequibles en los próximos diez años y mejorar la salubridad y la seguridad de unos 400.000 inquilinos que habitan en viviendas antiguas.

Por último, el alcalde neoyorquino anunció que comenzará a negociar con el gobernador la subida de impuestos a los más ricos, otra de sus promesas de campaña y probablemente una de la que más votos le proporcionó. Con el dinero extra que se recaude por ese concepto, De Blasio se propone ofrecer a las familias neoyorquinas educación preescolar gratuita y universal.

Una posibilidad que para cientos de miles de padres de Nueva York es una gran noticia, ya que la educación preescolar en Estados Unidos no es obligatoria y las plazas públicas son escasísimas. Esta situación obliga a la mayoría de los padres que quieren escolarizar a sus hijos antes del curso obligatorio, que es el que se empieza a los 5 años, a pagar unas mensualidades que son realmente desorbitadas en alguna de las muchas escuelas privadas que existen en la ciudad.