Muchelney lleva un mes aislado por las inundaciones en el enero más lluvioso en el Reino Unido desde el año 1910
05 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El pequeño pueblo de Muchelney -isla grande, en sajón- ha quedado aislado por las inundaciones excepcionales que ha sufrido Inglaterra y entre sus vecinos reina la indignación por la gestión de la ayuda. El pueblo está en el corazón de Somerset Levels, una llanura pantanosa del oeste inglés, con 11.500 hectáreas bajo las aguas, después de que enero se convirtiera en el mes más lluvioso que el Reino Unido ha conocido desde 1910. De repente, sus 150 habitantes se convirtieron en náufragos.
Otros pueblos de Somerset están en una situación parecida, a merced de los elementos, atrincherados tras sacos de arena con la esperanza de detener la crecida de las aguas. Solo el pasado fin de semana, 180 casas quedaron inundadas y el Ejército está listo para intervenir hoy porque se esperan nuevas lluvias.
Muchelney, situado en una pequeña colina, está aislado por las aguas desde el 3 de enero. Todas las vías de acceso están cubiertas, a veces por dos metros de agua, y la única manera de llegar al pueblo es en una barca que sigue el camino de una pequeña carretera. Todo se ha complicado: ir al trabajo, llevar a los niños a la escuela o ir al supermercado. «Hacen falta dos horas y media para ir a buscar una botella de leche», afirma Nigel Smith, un vecino. «Nos organizamos», narra Catherine Denny, que prefiere quedarse con esos momentos de solidaridad vecinal («¿tienes patatas? Te traigo pan»).
Críticas al Gobierno
Ante una situación que no deja de empeorar, el Gobierno afronta la ira de los afectados, que le acusan de no movilizar todos los medios y de sacrificar el campo a las ciudades. El ministro de Medio Ambiente, Owen Patterson, tuvo una recepción fría, muy distinta a la recibida ayer por el príncipe Carlos.
En Muchelney están acostumbrados a las inundaciones. «Aquí, detuvieron a Cromwell cuando iba a atacar las iglesias», dice sonriendo Catherine Denny, profesora jubilada, hablando del parlamentario republicano que acabó con el rey Carlos I en el siglo XVII. «Pero este año está siendo excepcionalmente largo», constata.
David Cameron prometió cuatro millones de libras para dragar el lecho de los ríos, pero la mayoría de los expertos estiman que no servirá de nada. Los ecologistas piensan igual y sueñan con convertir la zona en una reserva natural como la Camarga francesa o el delta del río Ebro.