Obama: vacaciones «high cost»

Victoria Toro NUEVA YORK

INTERNACIONAL

Los 4 millones de dólares que se gasta en Hawái levantan ampollas

30 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Volver a casa por Navidad» a algunos les sale por un pico. Pero seguro que a nadie le cuesta más que a Barack Obama, el presidente estadounidense. Este año, como los anteriores, Obama y su familia están pasando las vacaciones navideñas en Hawái, el estado insular en el que él creció. Pero esta vez los medios de comunicación de su país se han puesto a echar cuentas de lo que les supone a los contribuyentes estadounidenses la escapada vacacional de su presidente y la suma ha sorprendido a la mayoría y enfadado a unos cuantos: cuatro millones de dólares.

Los Obama alquilan una lujosa mansión en una playa exclusiva en la isla de Ohau, la más poblada de las de Hawái y en la que está la ciudad de Honolulú. Esa casa les cuesta 25.000 dólares a la semana, por lo que la factura total por los diecisiete días que la primera familia estadounidense pasará en el Pacífico será de casi 61.000 dólares. Aunque esa factura la pagan los Obama y los amigos que viajan con ellos en estas fechas.

Lo que sí se carga a las arcas del Estado es todo lo demás: los vuelos del Air Force One y los otros aviones necesarios para transportar los vehículos que acompañan al presidente, sus asesores y los escoltas y el alojamiento de todo ese personal. Lo más caro de todo son los vuelos del avión presidencial. Cada hora de vuelo del Air Force One sale por casi 180.000 dólares, por lo que las 19 horas de los viajes de ida y vuelta ascienden a más de tres millones de dólares. Claro que lo de este año no es nada comparado con lo del 2012. El año pasado, Obama tuvo que volar a Washington en medio de sus vacaciones para intentar frenar el desacuerdo entre republicanos y demócratas sobre el presupuesto, así que la factura ascendió a más de seis millones de dólares.

A eso hay que sumar los vuelos en los que se transportan las limusinas y los otros vehículos de escolta. Y es que cada vez que Obama sale ya sea a visitar una base militar, a jugar una partida sobre el campo de golf o a tomar un simple helado, le acompañan veintidós vehículos que han debido ser trasladados expresamente desde el continente a la isla. Y también hay que sumar los gastos del personal que le acompaña. Por motivos de seguridad se desconoce el número total del personal desplazado a Hawái, pero sí se sabe que algunos asesores e incluso el cocinero de la Casa Blanca, Sam Kaas, están entre ellos. Este personal de alto nivel se aloja en varios lujosos hoteles de la playa de Waikiki, cuyas habitaciones rondan los 650 dólares por noche y que hacen que la factura por este concepto sobrepase los 100.000 dólares. Un buen extra.

Alquileres de todo tipo

La Casa Blanca alquila además viviendas completas y habitaciones para el personal de seguridad. Y al alquiler hay que sumarle las reformas necesarias: instalación de equipos de comunicación y cristales blindados, que con anterioridad, hacen en esas casas. Todo eso junto al alquiler de vehículos en la propia isla o el acondicionamiento de ambulancias por si fueran necesarias es lo que suma la factura de más de cuatro millones de dólares.

Cuatro millones que le permiten a Barack Obama tener unos días de «sueño y sol», tal y como él mismo describió sus vacaciones en la última rueda de prensa que ofreció en la Casa Blanca y en la que prometió que esas jornadas de descanso le darían nuevas ideas para seguir gobernando el año próximo.