El grito desesperado de Youmna, una niña siria que aparenta tener menos de diez años, ha dado la vuelta a todo el mundo a través de las imágenes de un vídeo que los opositores a Bachar al Asad han hecho llegar a varios medios. Youmna, sin tener prácticamente edad para saber el nombre del presidente de su país, clama con fuerza «!Bachar, estoy viva.... ayúdame, ayúdame, yo estoy viva» tras sobrevivir a los bombardeos en un suburbio de Damasco. El médico que la acompaña explica que su delirio es un efecto de los gases químicos a los que habría estado expuesta. A la espera de los análisis de sangre y orina practicados a víctimas para confirmarlo, el uso de gases tóxicos parece toda una evidencia. Los cadáveres no presentan signos externos de heridas. Las imágenes llegadas de Siria muestran a personas con graves dificultades respiratorias y convulsiones, lo que según los expertos se corresponde con un cuadro clínico provocado por agentes químicos neurotóxicos que atacan las células nerviosas impidiendo la transmisión entre neuronas.
Médicos de Duma, Jobar y Erbin apuntan a los síntomas que sufrirían personas sometidas a los efectos del gas sarín en alta concentración. La mitad de las víctimas son mujeres y niños.