Los grandes medios del país ignoraron las manifestaciones
05 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Las protestas que arrancaron la semana pasada para salvar un parque de Estambul están mutando en un movimiento social que está despertando a numerosos sectores de la sociedad turca.
Pocos creen que el primer ministro, Recep Tayip Erdogan, hará caso a las exigencias de «dimisión» que cubren las paredes del centro de Estambul, pero nadie duda de que la ocupación de la plaza de Taksim marca un antes y un después en su carrera.
Eylem Yanardagoglu, profesora de periodismo en la Universidad de Bahçesehir y experta en nuevos medios, asegura que «veremos probablemente el nacimiento de un fuerte conjunto de medios independientes y ciudadanos. La gente utiliza los medios sociales de forma activa e inteligente, y la prensa convencional ha fallado totalmente a la hora de cubrir las protestas», señala.
Los grandes medios turcos ignoraron en sus primeros días las marchas, que se difundieron a través de redes sociales como Twitter y Facebook. «Esto es un despertar real de la sociedad, incluso para la gente apática y apolítica es un movimiento civil, en su mayor parte laico, y sin divisiones étnicas y religiosas, a través de todas las ideologías, y nadie ha intentado secuestrarlo para sus fines», asegura la profesora.
De hecho, en la plaza de Taksim había carteles del Che Guevara al lado de símbolos de las juventudes nacionalistas de derechas, mientras jóvenes envueltos en banderas turcas enarbolaban enseñas del BDP, prokurdo. Son manifestaciones de organización espontánea, sin un comité central y dirigentes, y desde luego sin un rol decisivo del opositor Partido Republicano del Pueblo, al que Erdogan ha acusado de dirigirlas para vengar su derrota en las urnas. Eso «no es más que una táctica para desacreditar a la oposición», valora. Sí cree que la revuelta puede sacudir al gobernante AKP y dar más popularidad al presidente Abdulá Gül.