Silvio Berlusconi también habló en Canale 5 de los planes para su partido, el Pueblo de la Libertad (PdL), en las elecciones de febrero. Además de que podría recuperar su viejo nombre de Forza Italia, el exprimer ministro ya adelantó que en las listas solo estarán presentes el 10 % de los actuales diputados y senadores, anuncio que ya ha creado malestar en las filas del partido aunque luego Il Cavaliere haya dado marcha atrás.
Pero en el PdL las aguas no están tranquilas y algunos dirigentes como el exministro de Exteriores Franco Frattini ya piensan en abandonar a Berlusconi para pasarse al grupo centrista. Quien también lo abandona es el Partido Popular Europeo, en el que está integrado el PdL, que por boca de su presidente, Joseph Daul, definió como «un grave error» la decisión de Berlusconi de retirar el apoyo a Monti. «Europa no puede permitirse este espectáculo político», dijo, señalando que la formación «combate todo tipo se populismo». El jefe de los diputados europeos del PdL, Mario Mauro, también tomó distancia de Berlusconi asegurando que si «las elecciones son un referendo sobre Europa, nosotros estaremos al lado de Europa».
Contactos con la Liga
Las conversaciones del PdL con la Liga Norte para acudir en coalición van por buen camino y ya ayer se produjeron los primeros contactos. Las elecciones generales coincidirán con las regionales de Lombardía y el partido de Berlusconi podría apoyar al candidato de la Liga, Roberto Maroni, a cambio de su apoyo a nivel nacional.
Y mientras todos dan por iniciada la carrera electoral, Beppe Grillo y su Movimiento 5 Estrella viven una fuerte crisis tras los resultados de las primarias realizadas a través de Internet. Un sector cuestiona los datos presentados por el cómico y lo acusa de poca trasparencia. Las críticas no fueron bien recibidas por Grillo, quien amenazó con la expulsión de los disidentes que lo han comparado a Mussolini.