Los contendientes se encierran con sus equipos de campaña para preparar el debate electoral del miércoles
30 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Tienen miedo. Los dos. Barack Obama y Mitt Romney se enfrentan el miércoles al primero de los tres debates presidenciales. Saben lo que se juegan y están asustados. Muestra de ese miedo son las filtraciones, declaraciones y hasta comunicados que sus asesores están lanzando en los últimos días.
«Obama es un gran orador y uno de los mejores comunicadores políticos de la historia moderna», la alabanza no provenía de sus partidarios, sino de una nota que enviada por la asesora de comunicación de Romney, Beth Myers. Además de su calidad como orador, Myers destacaba que este será «el octavo debate presidencial para él y el primero para Romney».
Los asesores de Obama por su parte inciden en dos cosas: Romney ha participado en más de veinte debates durante las primarias republicanas y el cargo de presidente le deja poco tiempo a Obama para prepararse. Ambas campañas parecen estar adelantándose a una eventual derrota.
Gestos decisivos
Este fin de semana, Obama en Las Vegas y Romney en Denver están encerrados con sus asesores para prepararlo. Cuanta más preparación, más posibilidades hay de ganar ese extraño combate de boxeo que es un debate presidencial. En ellos hay una parte de coreografía medida al milímetro y ensayada hasta la saciedad por los candidatos. Pero también hay una parte de espontaneidad. Un gesto airado, una respuesta enfadada, una duda, una confusión? cualquier error puede llevar a la derrota. Por eso la estrategia de las dos campañas es similar. En el caso de Obama intentará provocar la aparición de un Romney como le definen los demócratas: un millonario frío y alejado de la gente corriente. En el caso de los republicanos el intento es que el presidente del que se dice que tiene una gran soberbia y que por su cargo no está acostumbrado a las críticas, muestre ese talante negativo en sus respuestas.
El discurso será distinto para cada uno. Obama debería demostrar que tiene un programa para hacer todo lo que no ha hecho en los cuatro años anteriores. Romney, que está preparado para asumir la presidencia. Quizás sea su la última oportunidad para relanzar su candidatura. El miércoles, durante noventa minutos y ante más de cincuenta millones de espectadores, se librará este primer asalto entre los dos candidatos.