La división de la oposición siria queda en evidencia tras la renuncia de su líder

Damasco / AFP

INTERNACIONAL

18 may 2012 . Actualizado a las 06:56 h.

El Consejo Nacional Sirio (CNS), principal núcleo opositor, mostró ayer evidentes señales de división, hasta el punto de que el líder Burhan Ghaliun anunció que presentará su renuncia en cuanto sea elegido un nuevo dirigente, tras las fuertes críticas por su reelección.

«No aceptaré ser el candidato de la división, no estoy atado a un cargo, y por lo tanto anuncio que me retiraré cuando sea elegido un nuevo candidato, ya sea por consenso o a través de nuevas elecciones», informó Ghaliun, ratificado el martes al frente del CNS.

Pocas horas antes, los Comités Locales de Coordinación (LCC), que organizan las protestas contra el Gobierno, habían amenazado con retirarse del CNS, y denunciaron el monopolio del poder en el interior del núcleo opositor. Las principales críticas al CNS se refieren a la enorme influencia de los Hermanos Musulmanes y su falta de coordinación con los militantes. De modo especial, los militantes criticaron vivamente la reelección de Ghaliun por estimar que el dirigente había sido impuesto por los islamistas.

Partidario de una izquierda nacionalista árabe, Ghaliun era visto como una personalidad capaz de servir como elemento unificador en un Consejo compuesto por múltiples tendencias, incluyendo islamistas, nacionalistas y liberales.

El primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, alertó a los países occidentales contra intervenciones militares precipitadas que pueden llevar extremistas al poder. El presidente Bachar al Asad acusa a la oposición de recibir armas y dinero de países extranjeros. Según The Washington Post, EE.UU. coordina la llegada de armas destinadas a los rebeldes, aunque no ha entregado por ahora el armamento.

El Ejército sirio concentraba el jueves sus ataques en la ciudad de Rastán, un importante bastión de las fuerzas rebeldes.