Londres participaría en una acción de EE.UU. contra instalaciones nucleares
03 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, busca apoyos tanto en su Gobierno como en el Ejército para lanzar un ataque contra instalaciones nucleares de Irán. Y el Ejército británico está acelerando sus planes para apoyar un ataque de EE.UU. contra objetivos iraníes. Así lo desvelaban ayer el diario israelí Haaretz y el británico The Guardian. Detrás de esos preparativos bélicos estaría la creciente preocupación por los avances del programa de enriquecimiento de uranio iraní.
Ocho ministros del Gabinete israelí se oponen a cualquier ataque contra Irán por las consecuencias que podría tener para la población, pero Netanyahu cuenta con el importante apoyo de los titulares de Defensa, Ehud Barak, y de Exteriores, Avigdor Lieberman, según afirma el diario israelí.
Según fuentes del Ministerio de Defensa británico que recoge The Guardian, el Reino Unido está dispuesto a ayudar a Washington en sus planes bélicos contra instalaciones nucleares iraníes y por ello ya ha comenzado a diseñar como sería el despliegue de la Royal Navy y de su flota de submarinos equipados con misiles Tomahawk, por lo que en Londres se interpreta que se trataría de un ataque por mar y aire.
Barack Obama no desea embarcarse en una aventura militar hasta pasadas las elecciones de noviembre del 2012 en EE.UU., pero la información obtenida por las agencias de espionaje y la postura beligerante de Irán apuntan que los planes de ataque podrían adelantarse. La próxima primavera podría ser el momento de tomar la decisión.
Un alto funcionario de Defensa cita como causas de la preocupación occidental que las sanciones no han logrado que Irán paralice su plan nuclear y que ya ha restaurado toda la capacidad que perdió tras el ciberataque del gusano informático Stuxnet, diseñado por estadounidenses e israelíes para sabotear las centrifugadoras iraníes para enriquecer uranio.
El debate en el Parlamento israelí coincidió con el anuncio de unas pruebas de lanzamiento de misiles balísticos. Aunque el Ejército no especificó de cuáles se trata, los medios aseguran que son misiles Jericó 3, de largo alcance y con capacidad para portar armas nucleares.