Lleva una semana sin hacer declaraciones, está convaleciente de una operación en Cuba y aún no hay fecha para su regreso
21 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Una semana sin hacer declaraciones, más de quince días ausente en Twitter y una convalecencia en Cuba sin fecha oficial de retorno: el inédito silencio de Hugo Chávez aumenta los rumores en Venezuela, donde su figura sigue estando omnipresente en la vida política. Desde una enfermedad más grave de lo que el Gobierno quiere admitir hasta una liposucción, las especulaciones sobre la salud del jefe de Estado abundan en las redes sociales, alimentadas por la falta de información oficial sobre su evolución.
Internado en La Habana desde el 10 de junio, cuando fue operado de emergencia de un absceso pélvico cuyo origen y gravedad se desconocen, Chávez, de 56 años, se recupera favorablemente, «da órdenes» desde Cuba y participa en la toma de decisiones de los principales asuntos del país, según sus ministros. Sin embargo, ni el agravamiento de la crisis eléctrica ni la violencia en la cárcel venezolana de El Rodeo, donde se registraron al menos 25 muertos en la última semana, provocaron una reacción del jefe de Estado, que ha acostumbrado a los ciudadanos a una participación activa en la vida política diaria.
«Es asombroso, opaco y misterioso. Confunde mucho. Como venezolano, uno apostaría los dos riñones a que Chávez se iba a pronunciar sobre lo ocurrido en la cárcel de El Rodeo», explicó el profesor de Sociología de la Universidad Central de Venezuela, Ignacio Avalos.
«Hombre invulnerable»
El presidente salió de Venezuela el 5 de junio para realizar una gira por Brasil, Ecuador y Cuba. Desde que se hizo pública su operación no ha habido partes médicos emitidos desde La Habana, donde el mutismo es total, y las informaciones sobre su estado las suministran parcamente responsables gubernamentales desde Caracas. «Está en un proceso de recuperación [...] Pronto Hugo Chávez estará aquí en Venezuela», dijo el vicepresidente, Elías Jaua, hombre leal al jefe de Estado, que rechaza de plano la posibilidad de reemplazarlo temporalmente. Para Luis Vicente León, responsable de la encuestadora Datanálisis, el «secretismo» que rodea la enfermedad del mandatario puede intentar preservar su imagen de «hombre invulnerable».