Veintiocho personas murieron ayer en la región siria de Jisr al Chughur durante las protestas contra el régimen de Bashar al Asad, afirmó Rami Abdel-Rahman, presidente del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
Un total de 38 personas, incluidos seis miembros de las fuerzas de seguridad, murieron en 24 horas en esta región, cerca de Idleb, a 330 kilómetros al norte de Damasco, según Abdel-Rahman. «Hay operaciones militares y de seguridad desde el sábado», precisó la fuente, que estima que el balance puede subir.
Además, el grupo opositor La Revolución Siria, uno de los más activos en las protestas, denunció ayer el hallazgo de 23 cadáveres en la ciudad de Hama, donde el pasado viernes murieron 80 personas. Según la página web de este grupo en Facebook, los cadáveres fueron encontrados en el parque Um al Hasan, y se les daba por desaparecidos desde el viernes, cuando las fuerzas sirias reprimieron con dureza una manifestación. Hama vivió el viernes una de las mayores masacres desde el inicio de las protestas en marzo.
Más de 450 presos políticos y de conciencia, incluidos islamistas y kurdos, fueron liberados desde el anuncio el martes de una amnistía general en Siria, afirmó este domingo el jefe del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.