La decisión de Alemania llega pocos días después de que Suiza abandonase la energía nuclear, pero esta forma de producir electricidad está lejos de estar acabada en Europa, donde 16 países tienen reactores: Alemania (17), Bélgica (7), Bulgaria (2), Francia (58), Finlandia (4), España (8), Hungría (4), República Checa (6), Holanda (1), Rumanía (2), Eslovaquia (4), Eslovenia (1), Suecia (10) y Reino Unido (19), así como Suiza (5), Ucrania (15). A ellos hay que añadir los que tiene la Federación Rusa (32).
Varios de estos países han criticado la decisión de la canciller. «Alemania corre el riesgo de encontrarse con una política energética muy irregular», dijo el ministro sueco del Medio Ambiente, muy crítico con la decisión de Berlín, pues para compensar Alemania tendrá que utilizar al máximo sus centrales de carbón que generan emisiones de C02.
La de Alemania «no es la elección» de Francia, dijo por su parte el primer ministro francés, François Fillon, que confirmó que su país seguirá con la expansión nuclear.