La masacre del padre de El Asad

La Voz

INTERNACIONAL

Para bombardear Deraa, el presidente sirio, Bashar el Asad, tomó al parecer el ejemplo de su padre y predecesor en el cargo, Hafiz el Asad, que en 1982 bombardeó la ciudad rebelde Hama durante semanas.

Hoy en día sigue sin conocerse el número de víctimas de aquel bombardeo. Políticos exiliados sirios en torno al ex presidente Amin al Hafin hablaron, en declaraciones en 1983 en Bonn, de entre 35.000 y 38.000 muertos. El delegado de la ONU israelí Jehuda Blum habló ese mismo año en Nueva York de entre 10.000 y 25.000 muertos. La oposición estaba compuesta por islamistas y nacionalistas panárabes. Hama era un feudo de la Hermandad Musulmana suní, proscrita en Siria. La ciudad, en el noroeste del país, tenía más de 300.000 habitantes. El partido en el Gobierno, Baaz, se guiaba por modelos socialistas y era laico. Y veía en el movimiento islamista, que pedía la unión de religión y Estado, una fuerte amenaza.