Merkel se agarra al comodín nuclear en los comicios de hoy

Úrsula moreno BERLÍN / CORRESPONSAL

INTERNACIONAL

La cita electoral de Baden-Wurtemberg es crucial para su futuro político

27 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

No tiene que ser «el principio del fin» de Angela Merkel, como titula el diario Spiegel en su edición electrónica, pero las elecciones de hoy, en el Land de Baden-Wurtemberg, son cruciales para el futuro político de la canciller, que lleva más de seis años en el poder. Este Land del suroeste de Alemania, con sus casi 11 millones de habitantes, es una de las áreas más prósperas del país, sede de la industria automotriz y, desde 1953, está en manos conservadoras.

Ni siquiera el giro radical que ha dado la canciller en política energética parece que vaya a salvarla de la debacle electoral. Al contrario, para muchos ha perdido credibilidad, y el movimiento antinuclear parece haber despertado. Ayer salían a la calle un cuarto de millón de personas en las cuatro principales ciudades del país (Berlín, Colonia, Hamburgo y Múnich) para pedir el cierre definitivo de las nucleares.

Después de acordar el pasado otoño la prórroga de las centrales, a menos de un mes de estas regionales, y para evitar una catástrofe similar a la de Fukushima -según la explicación oficial- Merkel anunció el cierre temporal de las siete centrales más antiguas del país; dos de ellas en Baden-Wurtemberg. Una «táctica electoralista», según dejó caer luego su ministro de Economía, Rainer Brüderle, en una reunión con el empresariado alemán, que acabó filtrándose a la prensa.

Hoy se verá cómo repercute la nueva política nuclear en la balanza electoral. Las encuestas auguran un triunfo opositor en el bastión democristiano. Verdes y socialdemócratas podrían formar gobierno si se confirman el 48% de los sufragios, frente al 43% que obtendrían conservadores y liberales. El cese forzado de su ministro de Defensa, Theodor zu Guttenberg, y el debate en torno al megaproyecto de una gigantesca estación de tren en Stuttgart, la capital del estado en liza, considerada por muchos de sus habitantes sobredimensionada, pintan un feo panorama para el partido de Merkel en Baden-Wurtemberg. Después de unos 60 años en el poder, bien podría perder hoy las riendas no solo de este Land, sino también de Renania-Palatinado, donde los Verdes podrían regresar al hemiciclo tras 14 años de ausencia.