El Parlamento iraní acusó ayer a EE.UU., el Reino Unido e Israel de alentar las protestas de la oposición del 14 de febrero, y volvió a pedir el enjuiciamiento de los dos principales líderes opositores, Mehdi Karrubi y Mir Huseín Musavi.
El paradero de estos es confuso desde esa fecha, momento en el que la policía secreta los encerró e incomunicó en sus respectivos domicilios junto a sus esposas. Sus hijos denuncian que han sido arrestados y trasladados a una cárcel del este de Teherán, lo que niegan las autoridades.
El diputado iraní Huseín Garusi acusó ayer a ambos de recibir el apoyo de Washington, Londres y Tel Aviv, y pidió que sean procesados. «Según nuestras investigaciones, ha quedado demostrado que [esos países] intentaron relacionar el levantamiento de los Estados islámicos con las intrigas de ciertas personas [en Irán]. Buscaban perturbar a la opinión pública y agitar a la sociedad», dijo.
Durante la sesión se presentó el informe de la comisión especial para investigar las manifestaciones del 14 de febrero, en las que murieron dos personas. La comisión pidió el procesamiento de los dos ex candidatos, que denunciaron como fraudulenta la reelección en el 2009 de Mahmud Ahmadineyad. «El Poder Judicial debe ocuparse del delito de estos intrigantes, que es imperdonable porque pusieron en peligro la seguridad del Estado», apostilló. EFE