Obama consigue las rebajas

Victoria Toro NUEVA YORK/LA VOZ.

INTERNACIONAL

La Cámara de Representantes aprobó su acuerdo fiscal con los republicanos

18 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente de EE.?UU. ratificó ayer el acuerdo fiscal al que había llegado con los republicanos después de que en la madrugada del viernes fuese aprobado por la Cámara de Representantes.

Tras el paso por el Senado, faltaba la votación de la Cámara baja, en la que los demócratas se habían rebelado contra el acuerdo. Pero finalmente, después de una enorme presión por parte de la Casa Blanca, el acuerdo fue aprobado por 277 votos a favor (139 demócratas y 138 republicanos) y 148 en contra. La forma en que se votó dice mucho de cómo será a partir de ahora el Gobierno de Estados Unidos y del nuevo lugar del espectro político en el que se ha situado su presidente.

Para empezar, Obama ha conseguido una victoria, ya que el acuerdo es respaldado por la inmensa mayoría de la ciudadanía estadounidense. Pero a la vez, los demócratas, sobre todo los más liberales, ven esta ley como un triunfo de los republicanos. Un total de 112 demócratas se opusieron al pacto y dejaron también clara su opinión, además de su voto. El representante de Washington, Jim McDermott, definió el acuerdo como «una locura» que supone «un enorme regalo para los súper ricos en una época económica difícil».

La opinión pública situaba a Barack Obama, hasta ahora, dentro de ese grupo liberal. Incluso los comentaristas más conservadores lo definían como socialista. Pero con su defensa a ultranza de la nueva ley fiscal, el presidente se ha situado en un punto político mucho más centrado. Y además ha conseguido aparecer como mediador entre ambos partidos, algo que va a ser muy necesario en el próximo período legislativo.

Pero la votación también habla de la situación de los republicanos. Y es que el acuerdo propuesto por ese partido recogió los votos negativos de 36 de sus legisladores. Entre esos votos se encontraban los de algunas de las figuras más prominentes del Tea Party, el movimiento ultraconservador. La medida también ha contado con la oposición de las dos figuras republicanas en situación más presidenciable, Sarah Palin y el ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney.

A pesar de esas opiniones contrarias, la ley es un hecho. En esencia, lo que se aprobó son unas rebajas fiscales de 858.000 millones de dólares que afectarán a todos los estadounidenses, incluidos aquellos que ganan más de 250.000 dólares anuales, durante los dos próximos años. Y también una extensión de los subsidios de desempleo para los parados de larga duración.